El pasado lunes, Pedro Sánchez decidía darse un homenaje, y a toque de pito convocaba, arropado por prácticamente la totalidad de su gobierno, a los representantes del Ibex 35, para soltarles un discurso absolutamente inane, producto de una mente enferma, incapaz de reconocer la realidad y en el que buscaba, una vez más, su lucimiento personal. Para que vamos a engañarnos, otra exhibición del narciso socialista en todo su esplendor y para usted de contar.




