El gran colombiano

En Colombia las carreras políticas cegadas por la violencia son prácticamente incontables. Pero pocos casos han marcado tanto la historia del país como el asesinato de Luis Carlos Galán, hace más de 30 años.

 

. Pero pocos casos han marcado tanto la historia del país como el asesinato de Luis Carlos Galán, hace más de 30 años.
Claro favorito en las encuestas, el líder del "Nuevo Liberalismo" tenía virtualmente asegurada la presidencia de la república cuando fue abatido durante un acto de campaña, en la noche del 18 de agosto de 1989.

Y aunque estadísticamente no fue sino una víctima más de las mafias del narcotráfico y sus aliados políticos, a quienes había prometido combatir con todas sus fuerzas, la dimensión de Galán hizo que terminara siendo mucho más que eso.

Armado con sus banderas, su jefe de campaña, César Gaviria, fue electo presidente de la república y la primera mitad de la década de los 90 en Colombia estuvo marcada por la guerra abierta contra los carteles de la droga, que no dudaron en responder a sangre y fuego.

Pero su muerte también le dio un impulso al esfuerzo reformista plasmado en la "Constitución del 91": la llamada "Constitución de los Derechos Humanos", que por primera vez reconoció la diversidad étnica, cultural y religiosa del país y le dio un claro mandato social al Estado colombiano al concebirlo como un "estado social de derecho".

Hoy Galán nos recuerda todos los días los estragos de la guerra, como la política y el narcotráfico son una combinación que solo trae violencia y muerte, y claro ejemplo de esto es la combinación de los carteles y la política en la época de Escobar, la política y los paramilitares en la época de los castaños, la política y las guerrillas en la época reciente del M 19 y las FARC, Colombia ha sido un país plagado de violencia y la muerte de Luis Carlos es una muestra más que no nos sonroja a la hora de contarla.

Aquella noche en la plaza de Soacha no sólo murió un hombre sino que con él, murieron las ilusiones de una Colombia más equitativa, una Colombia en paz, una Colombia con justicia social y oportunidades para los más humildes, una Colombia que combatirá el narcotráfico y los poderes oscuros.

Pero contrario a esto Colombia perdió todo lo anteriormente mencionado y además perdió a su líder más prolijo y más representativo de las clases desprotegidas del país, en ese momento Colombia perdió a quien me atrevo a llamar "EL GRAN COLOMBIAMO", un hombre que dio su vida por los ideales de igualdad y justicia social y cero corrupción, un hombre que sacrificó a su familia por trabajar todos los días por colombia., Un hombre que perdió la vida amando a su nación y luchando cada día por hacerla mejor.

Luis Carlos no era un político, Luis Carlos representaba lo mejor del colombiano, fue un luchador que recorrió cada rincón de esta amada patria para conocer al detalle las necesidades que en ese momento tenía Colombia, no sólo se ganó el cariño del pueblo sino que esto vino acompañado del odio de sus detractores al punto de silenciar la voz más fuerte en contra de la violencia, corrupción y narcotráfico.

Acompañado de grandes colombianos que a su lado tenían el ideal de una Colombia mejor, personas como el ex ministro y héroe de esta patria Rodrigo Lara Bonilla, quien las balas de los violentos callaron su voz pero jamás sus ideales.

Hoy más que nunca en medio de la polarización de los extremos políticos, estamos llamados a retomar el camino de Galán, estamos llamados a crear una fuerza política social y civil que retome las banderas del galanismo y las actualice a las necesidades de la actual situación del país, pero manteniendo sus bases ideológicas de respeto a la vida, mucha contra el narcotráfico, cero corrupción, Colombia como estado social de derecho para todos los colombianos, hoy más que nunca no podemos dejar morir el legado Luis Carlos Galán Sarmiento, el legado que con su muerte le negaron a Colombia, no podemos dejar que los violentos nos roben la esperanza, la paz y la vida, no podemos dejar que la violencia nos robe los ideales que Luis Carlos sembró en Colombia.

Como si fuese una premonición, mi frase favorita y una de las más recordadas de este prócer de la patria, que simboliza su amor y su sacrificó por todos nosotros, es un llamado a seguir adelante, un llamado a luchar todos y cada uno de ellos días por nuestra patria, y jamás desfallecer.

"Por Colombia, siempre adelante, ni un paso atrás y lo que fuere menester sea".

Luis Carlos Galán Sarmiento, el gran Colombiano.

UNETE



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