La justicia se ha construido a partir del desarrollo humano y el uso de la razón que va de la mano con el sentido de comunidad. Ahora se le conoce como una herramienta básica para la convivencia social, sin embargo, las instituciones, dependencias y entes encargados de hacerla valer se han hecho endebles. La desinformación inmensa aunada a la desesperación y hartazgo de la gente puede desembocar en ríos de sangre con culpas camufladas entre los individuos.




