Un paso al costado por la reconciliación de Colombia.

Colombia siempre ha sido un país polarizado, desde la época que se liberó de la corona española han existido enfrentamientos entre sus líderes, bolívar y Santander dieron inicio a esta constante, podríamos ver muchos ejemplos sobre esto, pero el mas fuerte y representativo que nos deja la historia política, es de liberales y conservadores en la época del bipartidismo en Colombia.

 

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Fragmento de nuestra historia que trascendió mas allá de la política, ya que en este espacio de tiempo el bipartidismo se convirtió en una ideología, para ser más exacto paso de ser una ideología política a convertirse en una forma de vivir la vida.

Las familias se dividían entre liberales y conservadores, era casi una obligación en Colombia tener una filiación política, pueblos y ciudades comenzaron a dividirse bajo estos preceptos ideológicos, y se comenzaron a crear fronteras imaginarias donde los que no compartían la ideología en cierto territorio no podían transitar por este lugar, además de esto no se permitía que las familias liberales se emparentaran con los conservadores y viceversa.

Como era de esperarse este conflicto político donde ambos partidos tenían una hegemonía electoral, donde ambos partidos gobernaron por un lapso de tiempo, pero donde cada uno de estos quería triunfar sobre el otro a como diera lugar, conllevo a que la lucha pasara del plano electoral al plano militar, por lo cual en el periodo de 1989 a 1902 se llevó a cabo en Colombia una guerra civil entre estos dos bandos ideológicos, la cual conocemos hoy en día como la guerra de los mil días, guerra que termino con la victoria de conservadores ante los liberales , esta guerra se dio por terminada gracias a un tratado de paz firmado entre ambos partidos.

Pero como las guerras entre hermanos e iguales no traen nada bueno, fruto de este clima enardecido que por estos tiempos se vivía en nuestro país, comenzaron las revueltas populares internas en Colombia, lo que llevo a que el departamento de panamá declarara su independencia de Colombia, esto apoyado por el gobierno de estados unidos, y de esta manera por culpa de la guerra y la falta de dialogo perdimos un departamento que por su ubicación estratégica representaba a futuro grandes ingresos económicos para nuestra nación, de esta manera comenzamos a ver como por andar distraídos en enfrentamientos internos comenzamos a perder territorios importantes, y si vamos más allá también podemos ver como USA traiciono a quien hoy en día llama “aliado”, como a sus espalda ayudo a orquestar la separación del departamento de panamá, pero al parecer de este capítulo no aprendimos absolutamente nada.

De una manera muy resumida trato de mostrar un poco de la historia política de Colombia, historia manchada de sangre, dolor, guerra, y de eventos que golpearon nuestra actualidad , de una u otra manera,  esto para poder aterrizar un poco a nuestro presente político, presente que no dista mucho del pasado, porque seguimos viviendo en medio de la guerra ideológica, guerra que sigue dejando sangre, dolor y muerte a su paso, esta vez esa guerra se libra en diferentes escenarios, como lo son, las redes sociales, la calle, la política, hemos polarizado tanto a este país, que no me sorprendería que en algún momento llegáramos al punto de una nueva guerra de los mil días, hemos llegado al punto de no importar los valores, sino solo importa imponerse sobre el contrario, tal cual como en aquella época.

A raíz de las constituyente de 1991, se empezó a romper a la hegemonía bipartidista en Colombia, dando paso nuevos partidos políticos, y a su vez a movimientos caudillistas, claro esta que esta constituyente también trajo muchas reformas sociales que beneficiaron al pueblo, pero no acabo con la rebelión de las guerrillas de izquierda y las guerrillas de derecha que tenían zonas donde el estado no llegaba porque no tenía la capacidad militar de vencer a estas guerrillas y que a su vez incrementaban la violencia en Colombia por los múltiples enfrentamientos que a diario se Vivian en zonas urbanas y rurales, dejando como víctima a las poblaciones que quedaban en mitad de esta guerra, como siempre el pueblo inocente colocando los muertos en las guerras sin sentido.

Por lo anterior se comenzaron a crear movimientos políticos cada vez más radicales, y que hoy en día tienen a este país en un punto álgido de polarización, es así como aparecen en escena la extrema izquierda en cabeza del petrismo y sus amigos y movimientos a fines, y el uribismo representando a la extrema derecha, acompañado de sus movimientos a fines.

Dos corrientes o movimientos políticos tan distantes del centro y ubicados a los extremos de la política, radicalizados más y más por el pasar del tiempo, hasta el punto de desplazar a un segundo plano a los tradicionales partidos provenientes del bipartidismo, movimientos políticos que cada día se vuelven más y más agresivos a la hora de manifestar sus ideas políticas, movimientos políticos con un gran problema estructural, el cual es que están basados en caudillos, se basan en la preponderancia de individualismos, dejando de lado las ideas colectivas y creando un fanatismo ciego, fanatismo que ha llevado a una lucha social en las calles y en las redes sociales entre los petristas y los uribistas.

Un ex presidente y senador, contra un ex alcalde y senador, dos figuras que día a día crean pasiones y odios, dos figuras con unas grandes barras bravas en la calle y en las redes sociales, dos figuras que todos los días dan de que hablar y que se mantienen vigentes gracias a esta polarización en la que nos encontramos inmersos, dos figuras que dejaron de lado los programas de gobierno, las políticas públicas, los lineamientos partidistas para dar paso al individualismo.

Dos corrientes ideológicas que lejos de calmar los ánimos y buscar puntos en común para lograr la reconciliación de los pueblos, nos llevan más y más a los extremos, cada días más y más al borde una guerra civil entre hermanos.

Este es un tema que despierta muchas pasiones, algunas veces muy acaloradas, pero hoy desde lo más profundo de mi corazón y viendo que nuestra historia siempre ha estado llena de violencia, guerra y muerte, hago un llamado a que bajemos las armas, hago un llamado a bajarle el nivel de confrontación a esta sociedad violenta, hago un llamado a la tolerancia y el entendimiento, como ciudadano hago un llamado abandonar los extremos y llegar al centro, hago un llamado a dejar los odios y buscar la reconciliación.

Hago un llamado al senador Álvaro Uribe y al senador Gustavo petro a dejar de polarizar este país, un llamado a bajarle el tono y devolverle la altura al debate político en Colombia, estos dos son los principales líderes de los movimientos más fuertes en Colombia, por lo cual los llamo a deponer los odios y buscar puentes de entendimiento para acabar con la guerra y la confrontación que ya suficientes muertos ha dejado en nuestra nación tercer mundista.

Mi llamado es que den un paso al costado y depongan sus odios y sus egos por la reconciliación en Colombia, es hora de reconocer que la polarización no es la solución para terminar con los conflictos y las desigualdades que por décadas han azotado a este país, ya tuvieron su momento para demostrar que podían hacer por Colombia, uno desde la presidencia y otro desde el senado, cada uno mostro su imaginario de país, cada uno mostro lo que quería para Colombia, pero vemos como Colombia no avanza y se relega día a día a seguir siendo un país del tercer mundo, ni es socialismo, ni el neoliberalismo son las solución de este país, ni Uribe ni petro son los libertadores de Colombia, quedo demostrado que la solución no es el individualismo sino que pasa más por lograr conformar una unidad de criterios donde todos los grupos sociales y políticos se vean representados, la solución pasa más por la reconciliación y el entendimiento que por la polarización y el triunfo sobre el enemigo, no repitamos los errores del pasado que llevaron a Colombia a vestirse de sangre a lo largo y ancho del territorio, estamos a tiempo de retomar el rumbo.

El llamado es a darle la oportunidad a nuevos líderes y nuevos movimientos a reescriban la agenda social y democrática de Colombia, el llamado es a tomar lo mejor de los movimientos políticos y desechar las malas costumbres y los odios y comenzar hacer una política limpia y nueva, lejos de los odios y la polarización que nos separa del objetivo de crecer como nación y nos sume en el caos y el despropósito, obviamente el llamado también es a las barras bravas de estos movimientos políticos, llamado al respeto, y dejar el odio de lado y lograr entender que por más diferencias ideológicas todos somos colombianos, todos somos iguales y todos queremos lo mejor para Colombia.

Álvaro y Gustavo es hora demostrar su grandeza y dar un paso al costado y de esta manera comenzar a construir una nueva Colombia, con ideales democráticos, lejos del odio y la guerra, y más cerca de la educación y la cultura ciudadana, más cerca de la paz y la reconciliación, demuestren su grandeza ayudando a sanar las heridas que traemos desde que nos independizamos, muestren su grandeza y dejen el camino libre para nuevos liderazgos e ideas más frescas, ayúdennos a salir de los extremos y regresar al centro donde todas las ideas tengan una oportunidad y donde todos podamos confluir, estoy seguro y tengo la convicción que la historia se los va agradecer, y sé que Dios los va a bendecir, y tengo claro que COLOMBIA será un país mejor cuando esto suceda y les va agradecer para siempre haber dado un paso al costado.

UNETE



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