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Llevamos años
escuchando a Pablo Iglesias esa cantinela de la “casta”. Nos hemos hartado de
escuchar eso de la “regeneración”. Pasaban por lo morros de los líderes de los partidos
que eran ellos el germen de la “limpieza”.
Daban a entender que la bandera de la honestidad solo podían exhibirla y
ondearla ellos, Unidas Podemos. Y a pesar de su vinculación venezolana, su reverencia
al país de los Ayatolás y la búsqueda y captura que pende sobre algunos líderes
podemitas, por parte de Bolivia, Colombia y EE.EE., ya tiene su propia trama
“Gürtel”. Ha entrado en su casa: los ha invadido, podrido, imputado y veremos
si condenado.
Apoyaron a
Sánchez porque decían que el PP había sido imputado por corrupción y
apropiación indebida, pero el recurso a la Justicia demostró la metedura de
pata del juez de turno. El caso es que el Partido Popular fue exculpado.
¿Alguien ha escuchado pedir perdón a la extrema izquierda que se va a comer los
marrones próximos? Hasta han pretendido revolver la pecina del albañal y
mezclarlo con la salida de España del emérito; un emérito que puede salir y
entrar cuantas veces lo desee. Juan Carlos I no es un huido de la Justicia como
lo son Puigdemont, Marta Rovira, Valtónic y otros secuaces golpistas. “Hundidas
Podemos”/”Hundidas Pandemias” tiene la corrupción en plena cocina, además de
gastos sin justificar, irregularidades contables, sobresueldos, caja B, sobres
encubiertos y trapacerías a montones.
Llevo
tirando del hilo desde finales de 2018, pero no es a mí a quien corresponde
efectuar denuncia. Hoy por hoy, muchos cumplimos con filtrar e iniciar otra
investigación. Pero me olía mal desde hace tiempo; sobre todo desde que
comprobé que el portal de transparencia de Podemos llevaba tiempo sin
actualizar. Ni ingresos ni gastos. ¿Año y medio sin dejar traslucir esos datos,
tras airear que eran la quintaesencia de la dignidad, limpieza y ética? Me
sonaba a cloacas mal ventiladas. Claro que, cuando escuché que las cloacas les
perseguían, pensé que había resurgido el GAL.
No he podido
por menos que hacer una peineta a la televisión al escucharlo y he pensado que
todo había llegado a buen puerto. ¿Alguien creyó que esta gente era la pureza democrática para España? ¿Y la
regeneración y transparencia? Hoy, el sector podemita de Unidas Podemos no es
más que un espantajo. Todo cuanto achacaban a la “casta” lo tienen en casa y
multiplicado. Me dirán que tienen derecho a la presunción de inocencia y
respondo: “¡Naturalmente, como todo el mundo en un país democrático y donde
Montesquieu aún no ha sido decapitado!” Pero ahora pregunto yo: “¿Unidas Podemos
ha respetado esa misma presunción cuando se trataba de Rajoy o de otros
líderes?” Y me respondo: ”¡NO!”.
Precisamente
esa misma vara de medir debemos aplicarlos. No van a tener que esperar mucho para conocer
lo siguiente, más grave aún. William Barr no va a esperar más y, si se confirma
que grupos paramilitares bolivianos cumplirán la “caza y captura” de algunos
personajes requeridos por la Corte de ese país, hay que estar despiertos para
no perderse nada. José Manuel Calvente, exabogado de Podemos, dispone de mucha
más información de la que pensaban en su expartido. Se hunde el mundo podemita
y sería el peor momento para cambiar de portavoz en el PP porque Álvarez de
Toledo puede ser el esperado azote de estos “ladrones de sueños”.
Recuerden
que Pablo Iglesias machacó a Rajoy cuanto pudo, debido a la corrupción en su
partido. Le negó el pan y la sal. Ninguneó su presunción de inocencia y
recuerdo cuando le esputó aquello de “¡Delincuente!”. Siguiendo el desenlace de eso mismo, el tal
Iglesias, hoy vicepresidente del Gobierno, es también un delincuente. No puede
continuar en el cargo ni un minuto más. Pedro Sánchez debe suspender sus
vacaciones para desinfectar su Gobierno. Hasta hace unos días solo tenía
termitas y carcoma tras la crisis sanitaria. Pero hoy debe hacer una
desinfección completa de Unidas Podemos y de muchos ministros y ministras socialistas.
Desde el
lunes, algunos líderes de Podemos están insultando en las redes sociales para
desviar la atención. Echenique, dos veces condenado por fraude laboral, no se
lava la boca y echa sapos, culebras… De todo, menos alabanzas. Esa siniestra
banda ha besado los escaños, bendecido a Pedro Sánchez, esputado al
contrario y justificado una limpieza democrática que no era tal. Ahora se
confirma que no eran tan limpios ni tan puros. Eran casta mentirosa, rastrera e
inducida. No tengo dudas de que llegaron corrompidos.
A ese burdo
montaje del caso “Dina” se añaden ahora otros muy graves delitos de tipo
financiero. Estamos, pues, ante una red delictiva. “Hundidas Podemos” ya está
imputada por corrupción y no puede seguir en el Gobierno. Hay que reunir el
Parlamento mañana mismo. Y, si puede ser esta madrugada, mejor. Cloacas y más
cloacas inundan el Gobierno de Pedro Sánchez. Es una prueba de fuego para Pedro.
Por si alguien no lo recuerda, quiero dejar constancia de que “esa corrupción
fue el principal argumento del PSOE para promover la moción de censura y
expulsar al PP del Gobierno”.
Mayúscula
hipocresía del plagiador presidente si mira al tendido una vez más y antepone
la permanencia en Moncloa a la corrupción que ya pudre a su Gobierno. Podemos
no puede ponerse por encima del bien y del mal. Es el momento de exigir
limpieza democrática. “La democracia no puede soportar delincuentes a los
mandos del Gobiernos”. Eran las palabras de Pablo Iglesias. Y tenía razón. ¿Se
acordará? ¡Ayúdame a echarlos del
Gobierno!