Un Nuevo Nacimiento

Cuando uno de los Maestros de la Ley le preguntó a Jesús de Nazaret sobre la vía que debía transitar para ser salvo, el Maestro le respondió que tenía que nacer de nuevo. Sorprendido, ante esta afirmación, el experto solo atinó a pensar en voz alta: ¿Cómo un adulto puede nacer una segunda vez? Sin saberlo daba en el clavo. Hoy el problema sobre la reforma de los hombres y mujeres mayores es un elemento importante en las consideraciones de la sociedad. Alcohólicos, drogadictos, homosexuales, hechiceros y prostitutas se debaten hoy día entre vivir aplastados por los vicios y la inmoralidad o reformar su proceder. Delincuentes son asistidos por centros asistenciales y psicóticos intentan superar los traumas de su pasado recurriendo a la Medicina.

 

. Sorprendido, ante esta afirmación, el experto solo atinó a pensar en voz alta: ¿Cómo un adulto puede nacer una segunda vez? Sin saberlo daba en el clavo. Hoy el problema sobre la reforma de los hombres y mujeres mayores es un elemento importante en las consideraciones de la sociedad. Alcohólicos, drogadictos, homosexuales, hechiceros y prostitutas se debaten hoy día entre vivir aplastados por los vicios y la inmoralidad o reformar su proceder. Delincuentes son asistidos por centros asistenciales y psicóticos intentan superar los traumas de su pasado recurriendo a la Medicina.
Mientras para muchos es posible una reforma, viendo así cómo el ser humano se transforma manteniendo su identidad, para otros y en esto hago hincapié en el pensamiento de Cristo, el reformismo no lleva a ningún lado. Muy claro está plasmado en los Evangelios: si la semilla no muere, no lleva fruto. Es menester que para que Dios obre un profundo y auténtico cambio en la vida humana, se deba primeramente morir al viejo hombre y así darle paso a una Nueva Vida en Cristo Jesús. Para triunfar sobre el pasado es necesario así sepultarle en simbolismo con la muerte del Señor la cual tuvo que ocurrir antes de efectuarse su resurrección.

No existen salidas humanistas. La moral típica queda abatida ante los retos de la civilización. La creciente escasez de recursos va dar paso a la lucha a muerte entre razas y países. Esto, junto a un aumento en los indices delictivos y el consumo de estupefacientes y la cada vez más demostrada impotencia de la ciencia para tratar con el tema social, nos obliga a aceptar que un solo camino conduce a la vida aunque muchos conduzcan a Roma. Existen una diversidad de puertas que llevan a la perdición, pero solo a través de un compromiso serio con la libertad ofrecida por Cristo hace un par de milenios encontramos un sentido diestro a nuestra existencia y la posibilidad de que los torcidos adultos de hoy enderecen sus pasos.

UNETE



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