En los últimos días una masacre invisible pinta el cielo de sangre. Los medios de comunicación parecen nutrirnos, pero de paradójica descomposición. Una pregunta a diario y sin respuesta es: ¿Cuándo acabará esta época de frialdad, congestión y desmesura? ¿Será que volveremos a ser los mismos? Nos estamos desprendiendo capa por capa, nuestra mente parece un tornado constante, en el que algunos parecen asumirlo y otros permanecen aterrados; Esto se califica como una pesadilla interminable: Un incremento de contagios diarios, cifras escandalosas, varias versiones de los hechos, sistemas de gobiernos que desalientan, una vigorosa industria farmacéutica que se acrecienta y un sistema de salud que colapsa.



