Mes de
julio, su día doce, me parece el indicado
para rendir homenaje
a un leal destacado abogado
por sobre de
las medallas, los diplomas, pergaminos,
después de
sortear senderos del derecho, los caminos.
De hablarse
de tú con Themis, la Diosa de la Balanza,
de servir
públicamente adquiriendo, así, templanza,
luego de lograr
ser fiel, recto, justo y equitativo,
por lo que
ya jubilado con tal credo sigue vivo.
Que se
despierten los búhos, que salgan de su letargo,
pues, todo
un jurisconsulto ha surcado trecho largo
entre
Códigos, mil Leyes, hurgando Ediciones Mayo,
esto que
digo entre versos que no quede de soslayo:
“El
Licenciado Héctor Barrenechea Molina
con
categoría plena, jerarquía genuina,
cimiento,
pilar, poste de una gran Institución,
el Semanario
Judicial de la Federación.
Órgano-nido,
cuna de la jurisprudencia
que, su ser
probo ayudó a moldear con atingencia
durante el
lapso de treinta y cinco años, tenaz,
apto,
estudiado, experimentado, en fin, capaz.
Habiendo
armado laboral, erudita, tremolina,
ahí, donde
la norma y legalidad llegan a la cima
evocando las
sabias Pandectas de Justiniano,
llegó
honrado, honesto, a su jurídico lontano.”
Hablar de
hazañas pasadas no demerita al dicente,
menos cuando
lo narrado se expresa en forma consciente,
cuando hay
motivo y hay causa de ensalzar la trayectoria
de un hombre
que, en la constancia, fue forjando propia historia.
Autor: Lic.
Gonzalo Ramos Aranda
Ciudad de México,
a 12 de julio del 2020
Dedicado al
Sr. Lic. Don Héctor Barrenechea Molina, jubilado del H. Poder Judicial de la
Federación, después de cumplir más de 35 años de servicio ininterrumpido . . .
Reg. SEP Indautor
No. (en trámite)