. Lo de los trajes de
Camps, si bien fue simple ‘calderilla’ y asunto menor, lo cierto es que es el
resultado de un aprovechamiento de su cargo público. El valor no es el montante
en euros de los trajes en sí, sino la utilización del cargo para ser receptor
de regalos.
Bueno, pues, resulta que entre los concejales,
alcaldes y demás personal de las Comunidades autónomas también hay
aprovechamiento reprochable. Incluso dentro del PSOE no han faltado prebendas y
aprovechamiento particular de mil y una situaciones: sirva como ejemplo el
dinero de la Gürtel que llegó a Ferraz y que ahora niega el “experto
economista”, Rafael Simancas; no tardará en saberse cuánto quedó en Ferraz y
cuánto fue a bolsillos particulares para pagar favores necesarios para unos y
prescindibles para otros.
Ahí tienen al que fuera alcalde de Sevilla,
Sánchez Monteseirín. Llevaba tanto tiempo en el cargo que confundía lo público
con lo privado. Me estoy refiriendo a que la confusión era tal que hacía mal
uso del coche oficial, incluso: Lo envió a Barcelona para retorcer su prebenda
y mal uso del mismo por la ciudad condal. Y todo porque Sevilla y Atlético de
Madrid jugaban la final de la Copa del Rey, donde pretendía lucirse como
alcalde, a pesar de que la población a la que representaba había dejado de
creer en él desde hacía tiempo, además de estar señalado con el dedo.
Estamos hablando del año 2010, si mi
memoria no me juega una mala pasada. Suponemos que alguien debió contar al
alcalde que en Barcelona no había taxis ni autobuses ni otros medios de
transporte, porque de lo contrario no lo entendemos. Mejor dicho: sí lo
entendemos, pero no entra en nuestro sentido común. Téngase en cuenta que
Alfredo Sánchez (Con el tiempo, se ha convertido en mal apellido para la
política) ostentó la alcaldía de Sevilla desde 1999 hasta 2011. Como ven, lo
del PSOE y la confusión de lo público con lo privado no es de ahora. No por
casualidad, en Europa, es considerado como el partido más corrupto de España
con diferencia.
Mientras actualmente el Gobierno socialista
‘apalea‘ a los funcionarios, atemoriza a los jubilados, sigue destruyendo miles
de puestos de trabajo a diario, juega con los ERTE y con quienes aún no los han
cobrado, negaba la crisis hasta hace unos días,
compra mano de obra sindical, deja de enviar a sus ministros y ministras
a actos donde Sánchez sabe que le van a abuchear,…. personajes de segunda fila
del Partido Socialista utilizan medios y bienes
de organismos públicos para aprovechamiento propio, en un claro abuso
que nos recuerda la ominosa época de Felipe González, Luis Roldán, Filesa,
Malesa, Time Sport o caso del BOE, entre
otras muchas. Pero fíjense cómo sigue abusando ahora: ERE andaluces, mina de
Venezuela, recepción ilegal de Delcy Rodríguez, pacto con el terrorismo, genuflexión
al independentismo y vía libre al nacionalismo. ¿Qué ha cambiado?
“Es un ejemplo más, y hay miles, de las
prácticas éticas de la política española que son las mismas que con la
dictadura“, ha comentado el Sindicato Unificado de Policía. No se pueden ni
deben consentir semejantes prácticas, porque ponen de manifiesto lo que ya
sabíamos: la corrupción de los cargos públicos está a la orden del día. El SUP ha ido más lejos, sin que le falte
razón: “cualquier chisgarabís de pacotilla tenía coche oficial y escolta porque
existía ETA, cuando no sabían que existía esa ni en su casa“. Ahí queda eso
para el buen entendedor.
Los trajes de Camps, por un lado, y el mal
uso del coche oficial que hacen algunas autoridades nos recuerda algunas
prácticas acaecidas en la Junta de Castilla y León, donde un director general
obligaba a sus asesores a acudir a actos para dar la cara por él y donde no se
cobraba pues, según él, formaba parte del cometido de los asesores. Pero cuando
había una charla, Universidad de verano, conferencia o mesa redonda obligaba a hacerle el discurso, la
presentación o las transparencias y acudía él para salir en la foto. Ni que
decir tiene que antes de comenzar recogía el talón.
Actitudes como las expuestas demuestran que
va a ser cierto que en todos sitios cuecen habas y que igual se ‘pringan’ en la
derecha que en la izquierda. Cientos de hechos de este tipo, y vividos en la
Junta de Castilla y León, los contamos en nuestro próximo libro. Es
evidente que quienes no pueden soportar semejantes practicas acaban haciendo la
‘peineta’ a sus jefes y buscando otros trabajos, además de denunciar esos
hechos corruptos en los medios y con los medios de comunicación a su alcance.
Es nuestro caso. No estaría de más que explicaran los presidentes autonómicos todas
esas tropelías. Sin duda, conocerlas, las conocen: al igual que las meigas gallegas,
haberlas, haylas.