
.
La cacería está en proceso expedita, sin receso, hay drama en el anfiteatro, pisa, cornea a más de cuatro. Lucha, pelea el ciervo astado que se defiende agotado, crueles fieras dentelladas, colmillos mil tarascadas. Penetran un digno cuerpo que se sostiene muy terco, sus puntas rasgan el cielo, las nubes del desconsuelo. Dolor, venado, bramidos de ocho canes los ladridos, cazadores despiadados, los ojos desorbitados. La presa está enloquecida, pues, se siente ya perdida, sufre sola y a su suerte aunque resiste la muerte. Sangre que empieza a brotar, todo es cuestión de esperar, bravos perros de jauría consuman tal fechoría. Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda La Conchita, Zapotitlán, Tláhuac, México, D. F. a 10 de agosto del 2013 Dedicado al pintor, Sr. Alejandro Arámbulo Reg. SEP Indautor No. 03-2016-070109301200-14