Es justo que quienes reciban el Ingreso Mínimo Vital (IMV) a cargo del Estado prestaran a cambio una colaboración en alguno de los sectores de la vida laboral dependiente de los poderes públicos, aunque solo fueran algunas horas al día. Estaríamos hablando de Trabajo Mínimo Vital (TMV). Ya que el Estado les concede la ayuda, qué menos que ellos también contribuyan con su contraprestación. Si no es así, se estará ante la fórmula ideal para fabricar pobres




