.
Trabajo que, si se hace bien, es decir, de manera eficiente, responsable y
perseverante, resulta al final en un empleo acorde a las expectativas, no solo
económicas, sino de desarrollo personal y profesional, asunto que, con la
perspectiva del tiempo, siempre es más trascendente y relevante que el solo
tema remuneracional.
Por lo mismo, el trabajo de buscar trabajo, no se
puede destinar a los tiempos libres, orientado solo a mandar por correo o mail el
currículum, como esperando que llegue, de vuelta, el cartero con un empleo
ensobrado.
Tomarse el buscar trabajo como un trabajo en si
mismo, implica asumir ciertas rutinas. Implica organizarse en qué se va a hacer
al día siguiente; levantarse temprano, con ropa de “buscar trabajo”; escribir y
llamar a quienes se ha planificado escribir o llamar; hacer las visitas necesarias,
según un calendario predefinido y, al terminar la jornada laboral de cada día,
en este empleo de buscar empleo, se debe (1) evaluar las gestiones de la
jornada y (2) planificar lo que se hará al día siguiente.
En suma, implica destinar a lo anterior, al menos 4
horas diarias (porque cuando no se tiene trabajo, esta actividad debe ser
intensiva, pero no agobiante porque debe tener su mente suficientemente fresca
para ir a eventuales entrevistas). En los tiempos que le quedan “disponibles”
los puede destinar a otros aspectos de la calidad de vida, llámese lectura,
cine, museos, pololeo, chateo, facebook, en fin, la creatividad humana es
infinita.
Cuando se confunden las prioridades, los resultados
comienzan a hacerse más precarios.
Así, quien se toma en serio el trabajar en
buscar trabajo, debe asumirlo como son, en general, los trabajos: con ratos
muy gratos, pero aceptando también otros momentos que pueden ser aburridos y
frustrantes, pero que igual hay que enfrentar y superar.
Un dato: Seguramente, del gran total de las
necesidades de personal que estén disponibles en el día hoy (o mañana o pasado
mañana), el 70%, o más, se resolverán a través de los contactos (“pitutos” en
buen chileno). Por lo mismo, no podemos dejar de lado está línea de “trabajo”.
Para ello también hay una técnica.
BUSCANDO TRABAJO
CON LOS CONTACTOS
Si usted, o alguien
a quien conoce, está buscando empleo, tiene dos alternativas: (1) perder el
tiempo reclamando contra la práctica de los contactos, quejándose a la vez de
que usted es tan honorable que no los tiene; o (2) al margen de explorar otras
alternativas de buscar empleo, bailar también al ritmo de esta música que se
toca en el 70% de de los casos.
Usted decide,
porque usted es el protagonista de su propia vida. Claro, también puede
elegir ser una víctima de la vida que le está correspondiendo vivir, pero no lo
recomiendo.
Si se queda en la
primera opción, la de reclamar contra esta práctica, deje de leer porque no le
servirá de nada lo que viene a continuación. Si va por la segunda alternativa,
la de jugar también el partido de los “contactos”, estas líneas espero que le
ayuden.
Partamos por el
concepto. Para nuestros fines, “Contacto” es toda persona que lo conoce a usted
y que, a su vez, conoce a otras personas que están trabajando y que le pueden
ayudar.
Le sugiero lo
siguiente:
Paso Número 1. Tome lápiz y papel (una planilla
excel es una estupenda alternativa), y anote hacia abajo, a toda persona que
esté trabajando a la que usted conozca y se pueda comunicar con ella.
No discrimine a
nadie. Parta por los hermanos/as, padres, pareja, cuñados, vecinos, compañeros
del colegio, compañeros del trabajo anterior, conocidos del Centro de Padres,
amigos, compañeros de las pichangas de fin de semana, conocidos de la
parroquia, colegas de profesión, amigos de facebook, etc., etc. En la medida
que avance en su listado, cuando cruce el umbral de las 20-30 personas verá
como la nómina comienza a crecer de una manera que le sorprenderá.
No se trata de
buscar personas en que haya una muy profunda amistad previa. Basta que sea
alguien con quien pueda conversar, alguien que no lo/a vea a usted como un/a
desconocido/a.
Entre paréntesis, cuando
observe esta lista que ha construido, lo invito a que reflexione en cuantas
veces usted se ha dicho, o ha sostenido frente a otros, que “usted no tiene contactos”.
Esto es falso, nadie está tan castigado como para no poder construir su propia
lista. Todos tenemos contactos … y más de los que pensamos preliminarmente.
Esta es la buena
noticia.
La mala es que muchas
veces (la mayoría) no se encuentra pega en esta nómina de contactos.
Dos caminos se
abren entonces: (1) Tomar su listado, arrugarlo para liberar parte de su ira, aprovechando
de maldecir al autor de estos párrafos por proponer hacer este listado, botarlo,
e ir a ver televisión, o (2) recordar que el trabajo de buscar trabajo es, en
si mismo, un trabajo demasiado importante y, por lo mismo, no es llegar y
renunciar, ni menos frustrarse a la primera.
Si va por la
segunda vía, alégrese del listado que tiene, cuídelo mucho, vea si lo puede
seguir ampliando porque, sin este listado, no puede avanzar al Paso Número 2.
AMPLIANDO
HORIZONTES
Paso Número 2. Tome su listado y, al lado del primer
nombre, anote hacia abajo los nombres de las personas o cargos que usted cree
que su contacto de la primera columna, conoce con la confianza suficiente para hacerle
una petición (es decir, no tiene por qué ser amigo, con ser conocido/a basta).
Acá es donde es tan
útil el Excel, porque deberá ir insertando filas por cada persona que usted
puede asociar a esa persona que usted conoce. ¿Se entendió? Bien, haga lo mismo
hacia abajo, persona a persona, disciplinadamente, con paciencia y
perseverancia (como no está trabajando, tiene tiempo para avanzar en este
importante “trabajo”). Mientras mejor haga esta tarea las posibilidades de
encontrar un empleo se comienzan a ampliar tanto como su archivo, que cada vez
es más y más extenso. Lo habitual es que, mientras más cercano sea el contacto
de la primera columna, más larga es la nómina de la segunda columna.
Es en esta segunda columna,
donde aparecen las verdaderas opciones de encontrar trabajo. Es decir, en
personas que, seguramente, no lo conocen a usted.
No tiene para que
cubrir de una vez toda la segunda columna. De hecho, a medida que pasen los días,
y vaya observando la lista, recordará más y más posibles contactos de primera
columna y, también, por lo mismo, de “segunda derivada”. Es lo mejor de este
sistema, porque su horizonte de explorar alternativas de trabajo se amplía una
y otra vez.
Tal vez, puede
partir con un listado suficientemente amplio que le permita comenzar a “salir a
terreno”. Para ello, primero, tres tareas previas:
En la tercera columna anote el tipo de trabajo a la
que podría optar con la persona que aparece en cada fila. Para ello,
bastará con la información (en algunos casos muy precaria) que tiene de esa
persona (recordemos que no la conoce). Por ejemplo, el nombre del cargo,
el giro y tamaño de la empresa, etc. (Google es muy útil), pueden ser
buenas pistas como para que usted se forme un juicio de “en qué usted
puede ser un aporte importante para ese lugar”. Esto es muy importante
para sus conversaciones futuras.Revise y actualice al máximo su currículum vitae.
Deberá tener una versión de base, con todo lo que usted estima que le suma
valor a su capacidad de contribución en el mundo laboral. En esta tarea,
coloque especial énfasis en dejar constancia, más que de cargos, de
productos y logros que ha alcanzado en su carrera previa. Ordene todo, de
lo más reciente a lo más pretérito.
No importa que le resulte un documento demasiado largo. No es
relevante porque la idea es que esta versión sea solo suya, no se envía.Dese el
importante trabajo de ir generando versiones más abreviadas de su C.V.,
que sean orientadas a destacar sus fortalezas, respecto de aquello en lo
que usted estima que destacan sus competencias laborales y que pueden
resultar de interés para el respectivo “contacto de segunda columna”. Es
seguro que no requerirá de una versión diferente de CV para cada persona a
la que le interese que le lleguen sus antecedentes, pero debe asegurarse
de que cada uno que entregue o envíe, tiene el sello de que le haga
sentido concreto al lector destinatario.
Si tiene su listado
suficientemente maduro, y su versión de base del CV, revisada (incluso cuidando
que no tenga errores de tipeo) ya está listo/a para “salir a terreno” a buscar
trabajo.
A LA CONQUISTA DEL MERCADO LABORAL.
A estas alturas, ya
deberá concordar conmigo en que el trabajo de buscar trabajo es, realmente,
todo un trabajo. ¿Cierto? Y si no solo lo ha leído, sino que ha avanzado con
las sugerencias planteadas, seguramente estaremos de acuerdo, además, en
algunos aspectos:
1. Está sorprendido de la dimensión de la red que usted
tiene. (Ya nunca más podrá decir que no tiene contactos). 2. Ha tenido que trabajar harto, tanto en lo físico
(armando la planilla, escribiendo nombres, insertando filas, reordenando
la información, etc.), como también en lo mental (pensando en nuevos
contactos y en los contactos de aquellos, pensando en qué puede ofrecer a
cada uno, etc.).3. Esta sobrecarga de trabajo le ha ayudado a
“despejarse”, a dejar de pensar en la ausencia de empleo como un túnel sin
salida. Y cuando uno se comienza a colocar optimista, comienzan a llegar las
buenas noticias. De hecho, el estado de ánimo es clave al momento de
cualquier conversación de trabajo.
De modo que, más
motivados, sabiendo que si le va bien en una conversación será excelente, pero
si no resulta, no es grave porque la lista aún es muuuuy larga, le sugiero que
se prepare para salir a “terreno”.
Paso Número 3. Salir a terreno puede, en este tema,
efectivamente implicar que deba salir a la calle a conversar con sus amigos,
pero, también, puede ser sólo sentarse cerca del teléfono y comenzar a llamar.
También está la alternativa de los mails, pero, en lo posible, sugiero
evitarla. Una conversación directa no tiene comparación con el correo
electrónico, para los fines de lograr un compromiso.
Usted solo tomará
la iniciativa comunicacional respecto de sus contactos directos, los de la
primera columna, de modo que no deberá desgastarse en dar demasiadas
explicaciones sin que se las pidan.
Cuando llame o
visite a su primer contacto, el diálogo que le sugiero es, más o menos, del
siguiente tipo:
“Tu sabes que estoy en busca de
trabajo y, para ello, necesito pedirte un pequeño favor. Se trata de que
contactes a (y le indica el nombre de uno de los contactos de la
segunda columna, es decir, los que son conocidos del contacto con el que está
conversando) y le digas que le
quieres mandar por mail los antecedentes de un/a amigo/a tuyo que está sin pega
en este momento. Nada más, con esa gestión, y el posterior reenvío por mail de
mi CV, me ayudarás mucho”.
Lo más probable es
que su contacto le diga que “encantado/a”, porque (1) no lo compromete en nada
más que en hacer un contacto, (2) es de rápido despacho y, (3) seguramente,
tiene toda la genuina intención de ayudarle.
Dependiendo de la
forma en que su “contacto de primera columna” tome su petición, usted solo debe
acordar el mandarle el CV por mail (la versión abreviada que corresponda a ese
contacto), para que él lo reenvíe, o bien, (lo que debería suceder muchas
veces) aproveche de consultarle “si es
posible que también lo ayude de la misma manera con otros de sus contactos
cercanos”, y le comenta su lista de “segunda columna” asignada a su
contacto.
Cuando redacte el
mail conductor del CV a su contacto directo, redáctelo con cuidado para el evento
de que su amigo/a simplemente lo reenvíe. Puede ser informal, pero cuidando las
palabras, la ortografía, en fin, todo.
Le sugiero que sus
primeras conversaciones no las haga con las personas en que tenga mayores
expectativas de éxito. Hágalo al revés. Primero con quienes tiene dudas de que,
incluso, lo vayan a escuchar. El tema no es que sea bueno que parta con “frustraciones”,
sino que, estas primeras conversaciones, le permitirán ensayar su presentación,
aprender de sus propias reacciones frente a lo que le diga el interlocutor
ocasional, de manera que, cuando se acerque a los más “valiosos”, ya tenga
expertise en esta conversación de pedir apoyo para encontrar trabajo. Además, estará
mejor preparado para recibir respuestas negativas (si las hay) sin que le
afecten demasiado. Así podrá seguir avanzando en su ronda programada.
Al concretar cada
diálogo, usted habrá logrado, al menos, dos resultados:
Tendrá a otra persona trabajando, junto con usted,
en el trabajo de encontrarle trabajo.Esa persona, aunque usted no se lo ha pedido, también
se quedará pensando en cómo ayudarlo, y no es de extrañar que, por
decisión propia, aumente el listado de distribución. No se sorprenda si él
mismo le ofrece una opción laboral, sin que usted se lo haya solicitado.
Es poco frecuente, pero ocurre.
Hecho esto, pase a
su segundo contacto de primera columna … y así sucesivamente. Tiene mucho
trabajo por delante.
Si está desanimado,
le duele la cabeza, u otro problema de salud, suspenda su labor de buscar
trabajo y otórguese una “licencia médica” de un par de días, porque, enfermo o
desmotivado, la tarea resultará más improductiva que valiosa, y no es fácil
repetir una conversación ya realizada. Nunca hay segunda oportunidad para
provocar una buena primera impresión.
PALABRAS CLAVES: Planificación, disciplina, perseverancia, humor.Planificación: Organícese una meta diaria y una meta semanal de trabajo. Buscar y
encontrar trabajo es una labor urgente y prioritaria, de modo que no debe
relajarse, como tampoco abrumarse de conversaciones por realizar, al punto
que deba estar atento al reloj, en vez de estar atento a las señales de su
interlocutor. Esto es tan negativo, como lo es llegar atrasado/a a una
conversación.
También deben formar parte de su planificación las sucesivas vueltas a
revisar sus listados de primera y segunda columna. Es altamente probable, que
cada vez que la revise, seguirá recordando nombres y ampliando su base, es
decir, cada vez estará aumentando la probabilidad de encontrar trabajo y esto
siempre será una buena noticia.Del mismo modo, debe reservar tiempo para ir anotando, en la misma planilla
si es posible, los resultados de cada conversación que tenga, incluyendo fecha,
hora de la gestión y todo eventual compromiso que haya concordado.Por último, agréguese alguna rutina de ejercicio físico, aunque sea caminar
algunos kilómetros. Tiene que ayudarse a usted mismo/a a “botar” las tensiones
y las ansiedades.Disciplina: Como
a todo lo que nos importa, le tenemos que asignar una importancia
primordial, y actuar consecuentemente. Es muy importante, entonces,
fijarse una rutina especial, que parta por lo formal (vestirse
adecuadamente, para estar más enfocado anímicamente (no exagere
colocándose corbata en casa, pero tampoco vaya al otro extremo), si se
queda en casa, pida que no lo interrumpan mientras avanza en su quehacer,
en suma, tómese en serio el tiempo que destine a esta tarea.Asegúrese de que lo que ha planificado, lo cumple. Todos los días revise y
sistematice lo realizado en esta materia. Y lo que no se pudo concretar,
replanifíquelo.Perseverancia: Los
“no” que reciba, debe entenderlos como inevitables. Si se frustra, mejor
deténgase, respire profundo, camine un poco y, después, continúe en su
trabajo de buscar trabajo. Esto es igual que en los empleos remunerados,
con momentos de profundas satisfacciones y sensaciones de felicidad, y
otros en que la rabia y la decepción bloquean nuestra capacidad de actuar
de forma equilibrada. Y así como en esos trabajos (mientras resolvamos
seguir ahí) no nos queda sino continuar ejerciendo, en la labor de buscar
empleo, es exactamente lo mismo.Usted es el protagonista de su futuro laboral y por lo mismo, no puede ni
debe rendirse. Por lo demás, el encontrar trabajo es un tema estadístico. En
épocas de crisis es más complicado, pero siempre hay una opción. Mientras más
siembre de manera ordenada, más pronto resolverá su desempleo. Es cosa de
tiempo, perseverancia y …Humor: No solo es sano para el cuerpo.
Lo es más para el espíritu y le dará mejores herramientas para asumir
adecuadamente las entrevistas a que deba someterse. Búsquele el lado
grato, incluso a los momentos más complicados. Siempre se los encontrará y
le permitirán recuperar el equilibro más rápido. Cuando lo logre, podrá
dar vuelta la página y estará listo/a para la siguiente visita o para la
siguiente llamada telefónica. De hecho, como diría Platón: “Muchas veces ayudó
una broma donde la seriedad solía oponer resistencia”.
REFLEXIONES FINALES
Primero que todo, cuando
encuentre trabajo, contacte a las personas a las que le ha pedido apoyo,
agradézcales y cuénteles que ya tiene empleo. Es importante que ellos/as dejen
de destinar tiempo a su petición, y es bueno que ellos se alegren con usted. Al
margen de que es una acción elemental de cordialidad, usted no sabe si será
necesario volver a recurrir a ellos y es mejor cuidar la relación.
Vamos a las
reflexiones finales:
1. ¿Qué pasa con
quienes están entrando al mercado laboral?
Probablemente les resultará algo más complicado el encontrar el primer empleo.
Si no pudieron quedarse en el lugar de la práctica, la habitual exigencia de
experiencia, incluso para cargos en que no es necesaria, les dificultará más la
tarea. Pero el proceso, y las palabras claves, son las mismas. Todos tienen
redes. En estos casos, además ayuda el que el espectro laboral posible es más
amplio y que las expectativas de ingresos sean también más acotadas.Tal vez una distinción interesante es que puede ser valioso el buscar
lugares en que pueda colaborar con ingresos muy bajos (o incluso ad honorem),
de manera transitoria, acordando desde el inicio la facilidad para el retiro,
en el evento de que encuentre un empleo más cercano a sus expectativas. Con
ello, usted se mantiene activo (asunto siempre importante para el buen ánimo), suma
experiencia laboral y siempre está la posibilidad de que, al final, se quede en
ese lugar, en condiciones que le resulten aceptables.También puede ser un buen momento para seguir especializándose, en cursos
breves de capacitación o en diplomados. Acá, sin embargo, es bueno tener cierta
claridad de por dónde le interesa orientar su trayectoria laboral, de modo que
los cursos en que se inscriba contribuyan a reforzar sus dominios en esa línea.
Si no tiene esta precaución, pueden “dañar” sus posibilidades ante quien lea
sus antecedentes, al no poder formarse una idea adecuada de cuáles son sus
intereses y motivaciones laborales.Es un poco más discutible el que sea una buena opción la de hacer un
Magister, dado que la combinación de una muy alta calificación formativa y baja
experiencia, dificulta el ubicarse laboralmente, porque entra a jugar un papel
complicado el factor remuneracional.2. En el otro
lado de la medalla, ¿qué ocurre con quienes tienen 50 o más años de
trabajo y pierden el empleo estable?
Acá la complicación es al revés. Habitualmente las expectativas (necesidades)
económicas son altas y, además, el nuevo empleador potencial duda por dos
razones: (1) Capacidad física para el trabajo, es decir, riesgo de licencias
recurrentes; y (2) nivel de actualización laboral.Respecto de lo primero, la trayectoria anterior es la mejor evidencia, o la
mayor complicación que deberá explicar. En este aspecto, no tengo más
comentarios.En lo segundo, su principal herramienta es su currículum vitae. Trate de
que sea breve, concentrándose en los productos y/o resultados, más recientes, logrados
con una activa participación de su parte.Los nombres de los cargos desempeñados cada vez son menos considerados como
aval de calidad laboral, en las entrevistas de selección. Por eso la sugerencia
de concentrarse en lo más reciente (últimos 5 – 10 años), destacando productos
concretos que resulten eventualmente atractivos (interesantes) para el lector
de la empresa interesada en su postulación. Lo fundamental es que se encuentren
antecedentes que permitan apreciar su vigencia laboral.En este segmento, las ofertas laborales son menos, tanto por la
especialización como por el valor de estos cargos de mayor complejidad. Las
redes que le pueden ayudar son, seguramente, solo las que están más cercanas a
su línea profesional. Por lo mismo, la lógica de las peticiones son las mismas
descritas, pero para una lista mucho más corta y con ofertas de contribución
técnica que deben ser, también, muy específicas y concretas. La buena noticia es que, en este segmento, se abre un nicho muy importante
referido a la realización de asesorías especializadas que, incluso, con alguna
frecuencia se transforman en la nueva forma estable de desempeño profesional y
financiamiento personal.
3. Para incorporar
a la lista de la primera columna, es decir de contactos directos, ¿es
imperativo que la persona esté trabajando?En realidad, no. Lo expresé así en el comienzo de este texto, porque es lo más
habitual. Pero también puede serlo la pareja de un contacto, que esté sin
trabajar por opción propia, o bien, porque está a cargo de la casa, etc. En
resumen, lo ineludible es que sea una persona a quien nosotros podamos
asociarle contactos en la segunda columna. Por lo demás, ya debe estar claro
que toda persona tiene su propia red de contactos.
En resumen: Si está sin trabajo, o si se quiere
cambiar del actual empleo, al margen de las alternativas propias de los
sistemas de reclutamiento (avisos en la prensa, sitios web especializados,
bolsas de empleos, etc.) usted puede ampliar sus oportunidades logrando el apoyo
de su red de contactos, pidiéndoles, a ellos, que le colaboren en una
distribución intencionada a sus propios contactos. Para ello, adecúe su CV de
modo que cada versión sea especial, breve, y pensada en que lo citen a una
entrevista. Si consigue esa entrevista, ya solo depende de usted. Si le va
bien, excelente. Si no resulta, concéntrese en la entrevista siguiente. Si
usted quiere, usted puede.