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Me pareció y me parece que la
afirmación de que la legislatura cumpliría los cuatro años que señala la ley
electoral, se debió más a la inseguridad del podemita que al convencimiento,
sobre todo porque no venía a cuento la fanfarronada. Será porque Iglesias es el
primero que sabe que en cuanto moleste demasiado a su socio, Sánchez no dudará
en dejarlo caer, por lo tanto podrá presumir de muchas cosas, pero no de
seguridad.
Pedro Sánchez ha roto
prácticamente todos los pactos que ha firmado, no es un socio fiable, pero es
que además Iglesias sabe que Europa no lo quiere en el gobierno y que cuando
llegue el momento en el que la Comunidad Europea sea la única que pueda
salvarnos de la ruina, impondrá unas condiciones que Unidas Podemos no podrá
aceptar.
De hecho ya andan peleando para
que los 140.000 millones de euros que se supone que Europa nos va a conceder no
se utilicen obligatoriamente en las reformas estructurales que necesita nuestra
economía porque los quiere para poder seguir subvencionando a troche y moche y
está claro que por ahí no va a tragar la
UE, que sabe perfectamente que gastar dinero en subvenciones sociales es pan
para hoy y hambre para mañana y que el dinero que arriesgue para rescatarnos,
debe ser gastado en crear las condiciones objetivas que garanticen la creación
de empleo, porque esa es la única manera de generar riqueza y de que España
pueda hacer frente con garantías a su deuda.
Pero Iglesias sí tiene razón
cuando anuncia a Casado que jamás será presidente, si lo hace pensando en el
actual reparto de los escaños del Congreso de los Diputados, ahí el gobierno
social comunista tiene asegurada una mayoría suficiente, porque va a contar con
la ayuda de los independentistas y de los nacionalistas que entienden que por
mal que les vaya con Sánchez y sus mariachis, peor les iba a ir con un gobierno
de la derecha y eso lo sabe Iglesias.
Así que por muchos amagos que
hagan ERC, Bildu, PNV y el resto de la ralea que apoya al gobierno, digo que
por muchas amenazas de romper con los social comunistas, hoy por hoy el
Gobierno está tranquilo porque saben, que a la hora de la verdad, los socios de
la moción de censura se verán obligados a apoyarlos.
Esa aritmética parlamentaria
podría cambiar si las condiciones impuestas por Europa obligara a UP a dejar el
gobierno o si Pedro Sánchez, por defender su presidencia, los dejara caer,
porque tanto en un caso como en el otro, Sánchez se vería obligado a convocar
elecciones, sería como pronto en el mes de septiembre porque la ley no le permite
hacerlo antes y podríamos vernos ante las urnas a partir de noviembre de 2020.
Aunque si Sánchez fuera
abandonado por UP o se viera obligado a
echarlos del gobierno, a lo peor intentaba buscar un gobierno de concentración
para el que necesitaría el apoyo del PP y si fuera capaz de llevar al huerto a
Casado, cosa que dudo, las cosas se le pondrían bastante bien electoralmente
hablando, ganaría tiempo y le cortaría las alas al pepero, al que el hecho de
apoyarlo le iba a costar una debacle en su panorama electoral.
Si Pedro Sánchez se viera
obligado a convocar elecciones, habrá que ver que sucede y cómo queda repartido
el Poder Legislativo, que es a lo que está esperando el Partido Popular, al que
muchos auguran un crecimiento insuficiente, aunque me extraña que casi nadie
haya comentado un dato de las últimas encuestas que desde mi punto de vista le
favorece, el PP está recuperando votos por su izquierda y… por su derecha y ese
es un fenómeno que sería bueno tener presente, porque de continuar podría
cambiar el panorama electoral.
Mientras todo esto sucede y la
situación económica y laboral no ha tocado fondo todavía, Iglesias sigue
trabajando para preparar el terreno electoral para los social comunistas. Han
conseguido el apoyo de la prensa, están generando una dependencia brutal de los
ciudadanos que esperan recibir las subvenciones que les permitan sobrevivir,
están rompiendo la columna vertebral de la Judicatura, la Guardia Civil y cuando
toque la del Ejército y cortando la cabeza, políticamente hablando, a todo
aquél que se atreve a hacerles frente. Pero el podemita sabe que tiene poco
tiempo y necesita que Pedro Sánchez defienda en Bruselas su continuidad en el
gobierno, cuestión que no puede controlar.
Si se ven obligados a convocar
elecciones, las cosas pueden cambiar, porque el hambre y la necesidad no
entienden demasiado de colores políticos y muchos votantes de izquierdas van a
terminar en el paro y en las colas del hambre. En ese momento los votantes
deberán escoger entre seguir dependiendo de una subvención insostenible en el
tiempo o buscar un gobierno que sea capaz de crear empleo, creo que más allá de
derechas o izquierdas, ese será el dilema que deberán resolver los votantes.
El Partido Popular está
preparando las elecciones y endurece su mensaje a pesar de que la prensa señala
que hay barones que no están de acuerdo con esa postura, lo cierto es que
abrirá su carrera electoral con las elecciones en Galicia, que parece van a
ganar con mayoría absoluta en una exhibición de Feijoo, espero que Casado se
decida y dé luz verde a la convocatoria adelantada de elecciones en Madrid,
antes de que el PSOE y Cs les monten la moción de censura y que explore a fondo
cuál es panorama que se adivina en Murcia.
Dicen que ha dicho Pablo Casado,
que las elecciones las carga el diablo y por eso anda reflexionando, pero me
parece que la situación aconseja hacer de tripas corazón y tirar con todo hacia
delante. Si el PP consiguiera ganar en Galicia y Madrid, las cosas se le iban a
poner muy de cara para las generales, porque no hay que olvidar que el PNV va a
ganar las suyas holgadamente y el tripartito que pretendían Bildu y Unidas
Podemos va a resultar imposible y todos sabemos que para pactar a favor de
viento los peneuvistas son los mejores.
Por resumir lo que pienso; no
debe estar muy seguro Pablo Iglesias cuando se dedica a presumir de ser capaz
de eternizarse en el poder, pero estamos ante una situación gravísima de la que
sólo nos va a poder sacar económica, laboral y políticamente hablando la
Comunidad Europea, si por ahí no funcionan las cosas, vayámonos preparando para
lo peor.