El avance en las tecnologías de información y comunicaciones han demostrado ser una herramienta efectiva para el desarrollo global y en efecto, en la medida que distintos países han logrado generar ciertas condiciones de acceso y utilización de ellas, han logrado convertirse en herramientas que han propiciado la amplificación de las oportunidades de desarrollo en los más diversos ámbitos, no sólo vinculados a lo estrictamente económico productivo sino que además, por cierto, en planos sociales, culturales y políticos. Así es como desde el plano internacional y también en los planos nacionales y territoriales se ha constituido en un consenso la necesidad de incrementar sostenidamente el acceso a las TICs para propiciar el desarrollo humano.




