Ayer vi "Silencio", o "Silence", si preferimos ir por el título original. Dirigida por Martin Scorsese y protagonizada por Liam Neeson, Adam Driver y Andrew Garfield traslada a la pantalla la novela que Shūsaku Endō publicó en 1966 sobre la historia de dos jóvenes jesuitas que viajan a Japón en busca de un misionero que, tras ser perseguido y torturado, ha renunciado a su fe, y en donde serán capaces de ver la crueldad de los japoneses hacia los que pretenden promover la fe cristiana.




