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Menorca no es extensa, estaríamos hablando de una superficie de 695,7 kilómetros cuadrados, pero sin embargo, tiene tantos tesoros que mostrar a aquellos que tienen el placer de visitarla, que toda estancia en la isla, por larga que sea, se queda corta; de tal manera que, cuando llega el momento de abandonarla, contamos los días para volver a este paradisíaco lugar, bañado por la inmensidad del Mar Mediterráneo.Y como corresponde a una ínsula de ensueño, el alojamiento tenía que estar a su altura; el alquiler en Menorca de casas de lujo, villas frente al mar, fincas en parajes naturales con casas al más puro estilo menorquín, ofrecen a sus clientes una estancia confortable, un equipamiento completo al que no le falta detalle, un cuidado diseño, salas amplias y llenas de luz, terrazas con increíbles vistas, zona exterior con jardines y piscina...Un auténtico placer ser un viajero en Menorca, descubrir y admirar su arte prehistórico; caminar por rutas en medio de enclaves naturales que nos recuerdan que no hay mejor arquitecto que la naturaleza; deambular por las calles con encanto del casco histórico de Mahón; maravillarse con la contemplación desde la terraza de un bar musical durante el día y discoteca al atardecer, ubicada en un acantilado; sumergirnos en su increíble mundo submarino...Y para culminar el día, la vuelta a casa, la mejor forma de disfrutar de un reposo lleno de paz y calma. Con el alquiler de una casa de lujo en Menorca es muy fácil soñar, tocar el cielo y rendirse al encanto y el embrujo de la isla.Podemos intentar describir lo que vamos a encontrar en Menorca, del mismo modo que calificar cada una de las particularidades de diseño y arquitectura de las villas de Menorca; a modo de complemento a la descripción, podemos añadir imágenes, fotografías que ilustren sus paisajes y sus casas en Menorca; pero, aun así, no conseguiremos trasmitir, ni una mínima parte, de lo que es esta ínsula del archipiélago Balear, ni de la belleza estética y la sensación de confort que las villas Menorca regalan a quienes tienen el gusto de ocuparlas.¿Tienes en mente cual va a ser tu próximo destino de vacaciones, tras el confinamiento? Después del letargo, y metidos ya en las fases de desescalada, nos invade un deseo de bebernos la vida, de aprovechar cada instante al máximo, y que mejor forma, que viajando a un destino de ensueño.