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Hay ciudadanos que sostienen que
no pueden ser tan malos y que por lo tanto actúan siguiendo un plan determinado
cuya finalidad es llevarnos a la ruina económica para que todos o casi todos
los ciudadanos terminemos siendo dependientes del Estado y hagamos como aquella
gallina que cuentan, desplumó en vivo Stalin y a la que después le ofreció un
puñado de maíz que el ave aceptó, cuya conducta puso como ejemplo a miembros de
su gobierno comparándola con la de los seres humanos, de los que decía el
monstruo totalitario que aceptarían lo que fuera mientras se les diera de
comer.
Otros por el contrario se
inclinan por pensar que tenemos un gobierno incapaz a todas luces de llevar a
cabo su trabajo, compuesto por una serie de individuos que saben muy poco de muchas
cosas y desde luego nada de administrar un país. Por eso este gobierno vive en
el bandazo permanente, creo que al final van a tener que repartir biodraminas a
los miembros del Consejo de Ministros que tengan propensión al mareo, para
evitar las náuseas producidas por tanto giro copernicano. Yo estoy entre los
que creen que ni lo uno, ni lo otro, entiendo que el Consejo de Ministros es un
producto híbrido, bastante malo por cierto, que nace de la unión de gentes con
muy mala intención, propensos a la tentación totalitaria y de una colección de
ignorantes de tomo y lomo.
Les aseguro que hoy quería
comentar con ustedes una buena noticia, parece que en los USA tienen ya una
vacuna contra el Covid 19, que han experimentado en seres humanos y por lo que
cuentan, el 100% de los vacunados produjeron anticuerpos. Bueno pues en eso
estaba, cuando me tropecé con un vídeo sobre la intervención de Carmen Calvo en
la Comisión Constitucional del Congreso a la que tenía que informar sobre la
crisis del corona virus y francamente entre el mosqueo que pillé con Dª Carmen
y también, porque no decirlo, por la vergüenza ajena que sentí viento a toda
una Vicepresidente 1ª del gobierno, Doctora en derecho, metiéndose en un jardín
al que nadie le había llamado y del que no supo salir, decidí escribir sobre
ello.
Carmen Calvo es una política con
experiencia, se le supone una formación en la Administración y como ya he dicho
tiene un Doctorado y uno se pregunta cómo con todo ese bagaje se le ocurrió la
brillante idea de explicar una teoría que según ella tiene que ver con la
situación geográfica de una serie de ciudades y la propagación lineal del
virus. La Doctora Carmen Calvo explicó en la comparecencia, ante el asombro y
su poco de coñita de los diputados de la oposición y la incomodidad de los del
PSOE, que “Yo no me había dado cuenta nunca que Nueva York, Madrid, Teherán
y Pekín están casi en línea recta, no exactamente pero en línea recta, en
horizontal, y son tres de las grandes ciudades donde se ha dado el problema del
demonio".
Cuando uno comparece ante una
Comisión Constitucional en la que normalmente están los diputados más formados
del arco parlamentario, lo menos que se puede pedir es que la compareciente
vaya preparada y sepa de lo que va a hablar, porque me parece difícilmente
aceptable que una Doctora en Derecho hable de que “como una línea recta, no
exactamente pero en línea recta, en horizontal” cuando se refería a la
latitud de las ciudades a las que señaló.
Porque es cierto que la
Vicepresidenta no tiene porqué saber de medidas angulares, pero lo grave es que
pareció que se metía ella sola en el jardín y si tenía pensado hablar de ello y
no sabía muy bien de qué iba el asunto, debiera haber hecho lo que he hecho yo.
Se va uno al ordenador y averigua que ciudades están en la misma latitud que
Madrid y oiga en automático San Google bendito te explica que Madrid está en la
latitud de 40º N, como lo están Pekín y Nueva York; lo de Teherán seguramente
se lo chivó a Calvo un agente del CNI que había trabajado hace muchos años en
Irán, a mí no me salió, claro que yo soy un ignorante, así que espero que
ustedes me sepan perdonar.
Ya les he explicado más de una
vez – debo reconocer que soy bastante pelma – que no soy un conspiranoico, pero
creo que el gobierno tiene algún asesor que tiene que ser votante de VOX o del
PP y un machista de cuidado, porque empuja a las Vicepresidentas a hablar de
Geografía con unos resultados desastrosos.
La primera víctima fue Teresa
Ribera, que se descolgó con aquello de que cómo la epidemia venía del Este,
Portugal tuvo más tiempo para prepararse que nosotros, que ya fue un ridículo
de los que hacen época y que además le puede salir caro a la vicepresidenta
cuarta, porque tras hacer esa incursión
que dejó los geógrafos y
epidemiólogos entre cabreados y patidifusos, se quiso adornar o quizás piropear
al gobierno portugués y añadió que “…ha habido un comportamiento por parte
del conjunto de la sociedad y por parte de las fuerzas políticas mucho más
compacto, de ayudarse”. Total que entre la situación relativa de Portugal y
lo del comportamiento, le ha caído una denuncia ante el Tribunal Supremo por un
supuesto delito contra la integridad moral de los españoles.
Así que Carmen Calvo debería
haber tenido presente que lo de la Geografía es más complicado de lo que parece
a primera vista, pero por lo visto el facha infiltrado le susurró al oído lo de
la línea recta, casi horizontal y unos cuanto comentarios más sobre el clima de
las ciudades en las que se ha dado “el problema del demonio” y ella decidió
incorporar esos valiosos datos a su discurso.
No saben de lo suyo y se ponen a
pontificar sobre temas de los que no tienen ni idea y lo hacen con una seguridad
que no hace otra cosa que aumentar su ridículo. El Gobierno ya ha demostrado
que no sabe nada de Sanidad, Pandemias, Turismo, ni de Mercados
Internacionales. Tampoco sabe nada de Medicina Preventiva y para que les cuento
si hablamos de test del covid 19; tampoco saben gran cosa de Economía,
Fiscalidad o Educación y ahora han demostrado de manera fehaciente que las
viceministras de este gobierno y la Geografía son absolutamente incompatibles.
Perdonen el desahogo, pero para
nuestra desgracia este Gobierno tampoco aprueba en Geografía.