Los superhéroes de la patria

La historia de nuestro país puede ser sacada del comic más interesante jamás hecho, las diversas historias que puede tener cada personaje convergen en una mega historia que a más de uno lo deja con la boca abierta. La omnipresencia de los escritores influye notoriamente en cada personaje, en donde el futuro es muy predecible, y aparte de eso, desolador.Desde las épocas de independencia, el país se ha encontrado en diversas confrontaciones, en donde las ideas y los intereses han sido lo más influyentes en la trama. Haciendo un breve recuento, encontramos a los liberales y conservadores, quienes por un gran periodo de tiempo crearon un apartado fundamental para el desarrollo posterior de nuestra historia; un poder bilateral que en cierta medida solo los favorecía a ellos, pero no podemos dejar a un lado el hecho de que hicieron de nuestra historia algo interesante, por lo menos.

 

. La omnipresencia de los escritores influye notoriamente en cada personaje, en donde el futuro es muy predecible, y aparte de eso, desolador.Desde las épocas de independencia, el país se ha encontrado en diversas confrontaciones, en donde las ideas y los intereses han sido lo más influyentes en la trama. Haciendo un breve recuento, encontramos a los liberales y conservadores, quienes por un gran periodo de tiempo crearon un apartado fundamental para el desarrollo posterior de nuestra historia; un poder bilateral que en cierta medida solo los favorecía a ellos, pero no podemos dejar a un lado el hecho de que hicieron de nuestra historia algo interesante, por lo menos.

Transcurre el tiempo y la historia se va haciendo monótona y se requería un cambio significativo en la historia, grandes figuras como Rojas Pinilla contribuyeron a eso, pero no fue suficiente para dar ese cambio que se necesitaba. Los conflictos y diversas luchas seguían desangrando a miles de personajes, en donde hoy en día hacen parte de nuestra memoria social. Miles de almas aun hacen parte de lo que hoy somos como nación.

Unos cuantos personajes y grupos fueron surgiendo, y le dieron ese toque de transición a la saga, en un lapso de tiempo en el que la guerra y la muerte se apoderaba del país, sin incluir otros problemas más de gobernabilidad y desarrollo. La metamorfosis social se hacía cada vez más lenta, las dificultades para progresar se vieron frenadas por diversos grupos armados y corrupción en cada estamento estatal. Cada día la población despertaba con miedo y pesimismo de la realidad, las muertes coparon los periódicos y noticieros, eran pocas las buenas noticias. Estaba claro que los principales autores de esta historia estaban aportando características clásicas de las historias más terroríficas y desoladoras en su tiempo; lo único que faltaba, eran superhéroes que de verdad salvaran nuestro mundo.

El tiempo transcurrió mucho más, hasta llegar a inicios del nuevo milenio, en donde los sucesos más relevantes de las últimas décadas fue el dominio del narcotráfico, la corrupción, el asesinato a grandes referentes políticos, y claro, no podía faltar el conflicto. Los mismos de siempre seguían gobernando, y de un lugar del extenso territorio antioqueño, surgió una figura que recogía las habilidades propias de un superhéroe; el gran colombiano, el doctor.

El héroe político del país llegó como el mesías a “salvar a Colombia”, con grandes ideas y brindando “seguridad” al país, la cual claramente era “democrática”. Cada día la lista de las bajas enemigas aumentaba, el bienestar social se incrementaba; llegó alguien al que no le tembló la mano para matar a quienes sembraron terror, y a algunos miles de jóvenes y campesinos inocentes que estaban de por medio. Dicen que muchos de estos datos son falsos, y yo les puedo decir que lo que dicen no es algo positivo.

Amar a la nación fue un sacrificio que constó de ocho años conviviendo con más guerra y miles de almas inocentes, en donde diversas leyes mejoraron la vida de varios personajes, y la guerra fue la principal benefactora y quienes de verdad necesitaban ayudas fueron ignorados. Todos somos conscientes que se dio un paso más en eternizar el poder, aunque esta vez más personas estaban seguras, en particular los amigos y los de la misma corriente. El país era un globo democrático que supuestamente estaba tomando vuelo, pero que, a punta de chuzaDas se fue derrumbando, en el que el aire que hacía presión sobre el globo le oprimía cualquier libertad dentro del mismo, y en donde se creyó que las balas eran las que tapaban los agujeros.

El clamor de la gran mayoría de personajes era el mismo, la paz. En aquel entonces llegó con un célebre personaje que logró convencer a muchos de cual era el camino que se debía tomar, y muchos lo siguieron en este camino. A partir de ahora coexistían dos caminos; seguir perpetuando el conflicto con el verdugo del país, o seguir con aquel que traicionó al gran colombiano para seguir el grito de muchos. 

Al final, el capítulo concluyó con una paloma avistándose en la hora nona y un estrechón de manos que concluyó el conflicto con un grupo armado que por décadas causó caos, muerte y destrucción. Había ya entonces, una llama en casi todos y hubo un renacimiento de la conciencia colectiva que se encontraba demacrada, y el atardecer cerró una página de aquel comic tan impresionante que se había redactado desde el inicio de nuestra patria.

Una pregunta ocupó la mente de los personajes, ¿Qué sigue ahora?, Y como yo estoy en el futuro, le voy a hacer un pequeño adelanto de lo que sucedió. En unas elecciones por primera vez pacíficas, y aun con muchísima abstención de la población, se escogía al nuevo capitán de nuestro barco, aquel que nos guiaría por el océano de la incertidumbre y nos haría llegar a la tierra prometida. Tras una dura contienda, se escogió al trapo de ideas populistas que se mueve con hilos, creo que les dicen títeres. En fin, comenzó la obra de teatro del aprendiz que fue postulado como un gran navegante marítimo y no conocía el mar, que gran paso el que dimos. Para nuestra fortuna estaba siendo manejado por el gran colombiano que no se dio por vencido en sus deseos de poderío y muerte, y que esta vez estaba acompañado por una secta más grande de discípulos y cegados. 

El barco tenía ya entonces serios problemas, y para que este pudiera avanzar, se debía tirar al mar lo que para ellos no era necesario. Empezamos con las cajas de la paz y sus víctimas, fue un gran peso el que se quitaron de encima. Prosiguieron a tirar al agua los derechos de muchos, la vida de líderes sociales, ideas diferentes, la justicia y la libertad. Al parecer el barco estaba más libre, pero aun tenía grietas y para taparlas, decidieron invertir en más guerra, en represión, abuso de poder, favores políticos, vínculos con paramilitares, corrupción, daño al medio ambiente, impuestos a los más desfavorecidos y evasión a la ley. 

Estamos a mitad del océano sin rumbo fijo, no hay un futuro próspero de momento y la neblina que se asienta en las aguas nos deja con mucha más incertidumbre y desasosiego. Seguimos esperando al verdadero héroe que nos salve y nos dé un futuro digno y con bienestar para todos. En este momento me quiero poner un traje lleno de ideas y con la fuerza suficiente para generar el cambio que en definitiva nos garantice un bienestar a todos, debemos levantar la hoja y pasar la página y comenzar a escribir nuestro nuevo futuro, el que nos merecemos.

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales