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El relativismo por desgracia está muy extendido en nuestra sociedad. Muchos individuos adoptan, sin ser consciente e ello, posturas relativistas para ocultar su ignorancia o su indiferencia ante algunas cuestiones. Los que no tienen conocimiento ni información ante un asunto determinado, pueden simplemente responder con la letanía de que "todo es relativo" y con ello rechazan cualquier opinión contraria sin entrar en debate.
Otros individuos se adhieren a la tendencia relativista por corrientes sociales que les hacen creer que el relativismo es moralmente superior a filosofias opuestas como el objetivismo.Cada individuo construye sus opiniones a partir de sus valores, sus conocimientos y la información de la que dispone. El relativismo postula que todas las opiniones son igualmente válidas, pero en realidad: TODAS LAS OPINIONES SON IGUALMENTE RESPETABLES, PERO NO TODAS SON IGUALMENTE VÁLIDAS. En palabras de mi venerado Clint Eastwood en la película "El novato": “Las opiniones son como los culos. Todos tenemos uno”.El relativismo elude cualquier argumentación. De esta forma muchos individuos utilizan posturas relativistas como escudo frente a cualquier opinión con la que no están de acuerdo, cuando el individuo no tiene información y/o conocimientos para rebatirla. No tienen fundamentos para rebatir y responden de forma relativista "quizás, pero no tiene por qué ser como tú afirmas, todo es relativo".El relativismo se oculta muchas veces disfrazado de falso optimismo (o "buenismo"). Muchos relativistas intentan ser vistos como "optimistas": porque el optimismo está "bien visto" y es políticamente correcto. Supongamos que una persona declara un hecho objetivo negativo, por ejemplo: "en esta crisis se ha hecho una mala gestión de los centros geriátricos por: xxxx". Cuando el interlocutor niega esta afirmación por ejemplo diciendo "no todo está mal, no seas injusto, se ha intentado hacer lo mejor posible", no es por positivismo, sino por simple relativismo.El relativismo está relacionado con otra perversión social: el síndrome de Solomon, por el cual todos los individuos tendemos a asumir las opiniones de las mayorías para evitar el rechazo social. El relativismo se utiliza de esta forma para silenciar voces discordantes con las ideologías impuestas.El relativismo explica que la sociedad admita con normalidad que personas incompetentes y de dudosa moral ocupen cargos públicos de responsabilidad o que transija las mentiras, incoherencias, errores e irresponsabilidades de dichos cargos públicos.El relativismo es un excelente caldo de cultivo para la demagogia, porque cuanto menos crítico sea un pueblo, más fácilmente se le puede engañar y manipular.El relativismo anula nuestra capacidad de crítica y la falta de crítica limita nuestra capacidad de abordar de forma resolutiva y eficaz los problemas de la sociedad.Domingo Rey Peteiro