.376.463 víctimas a causa del conflicto armado,
estas víctimas en primera medida no fueron reconocidas como tal hasta el año
2011, cuando por voluntad política se aceptó públicamente que este país lleva
en guerra más de 60 años, y que está guerra ha dejado un sinfín de muertos,
desaparecidos, desplazados, secuestrados, falsos positivos, huérfanos, viudas,
heridos, motilados, enfermos y demás.
Ante una cifra tan amplia, se podría preguntar ¿Cuáles
son las características, motivos o causas que comparten estas personas para ser
consideradas víctimas”? ¿Por qué al pertenecer cada víctima a un lugar, hecho,
situación o momento diferente en la historia del país han personificado los
mismos horrores de la guerra? Horrores, que acaban con cualquier deseo de
esperanza, despertando inseguridad, miedo y zozobra.
¿Acaso fue culpa de ellos por encontrarse en un lugar y hora
equivocada?, ¿Fue culpa del Estado por no garantizar condiciones mínimas de
seguridad en los territorios?, ¿Fue culpa de los grupos al margen de la ley por
trabajar por sus ideales?, ¿Fue culpa de los medios de comunicación por no
alertar a las comunidades del peligro? ¿De quién es la culpa que en Colombia
hayan más de 8.376.463 víctimas?
La respuesta podría ser que es culpa del Estado porque
cada gobierno que ha intentado “reducir” esta cifra no ha incrementado su
presencia policial y militar en cada municipio, lo cual inevitablemente en
épocas especificas estas acciones violentas han sido más agudas, quizás es
culpa de los grupos ilegales al margen de la ley porque ni las poblaciones ni
los gobiernos han cedido a sus peticiones para administrar los recursos del
territorio como se espera para continuar con sus negocios, control económico,
expansión de poder militar. Seguramente, es culpa de los medios de comunicación
por no prevenir, comunicar y transmitir a las comunidades los peligros a los
cuales están expuestos o sin duda la culpa es de las víctimas por habitar en un
territorio con riquezas naturales invaluables, corredores estratégicos con
salida al mar, selva, bosques, ríos.
Pues bien, en el transcurso del tiempo, las culpas,
responsabilidades y consecuencias han sido distribuidas por cada uno de estos
actores en diferentes grados o situaciones en específico, especialmente en
comunicados públicos. Los cabecillas de estos grupos al margen de la ley
aseguran que la responsabilidad es del Estado pues al no garantizar condiciones
mínimas de seguridad social en relación a trabajo, educación, vivienda, salud
tuvieron que armarse para exigir dichas condiciones.
El gobierno afirma que es responsabilidad de los grupos
al margen de la ley que buscan controlar los territorios y todas las esferas
que los conforman en cuanto a lo económico, político, social y cultural; los
medios dicen que es responsabilidad del grupo armado ilegal más antiguo, las
FARC, pues su alcance en los territorios abarca aproximadamente el 60% del
país.
Y las víctimas… ¿Qué dicen? Pues hasta el 2011 hicieron
muchos esfuerzos por denunciar, manifestar, gritar y enviar cientos de mensajes
a la sociedad colombiana expresando que los responsables de que se encuentren
en este estado, es responsabilidad no solo de un actor sino de varios, culpa
del Estado porque efectivamente no hay garantías sobre sus DDHH, situación que
aprovechan los grupos armados ilegales y hasta las fuerzas militares para
controlar sin límites los territorios y las comunidades que allí habitan. Sin
embargo, existe también un grupo de responsables que nunca ha sido mencionado
ni en noticias, libros, denuncias o artículos, estos son la sociedad colombiana
por ignorar sus voces, naturalizar el conflicto, tomar posturas democráticas
inconscientes, cambiar sus necesidades más básicas por la oferta del
politiquero de turno y al preguntar nuevamente ¿Cuáles son las características,
motivos o causas que comparten estas personas para ser consideradas víctimas?
la respuesta tal vez sea, ser colombiano.
Colombiano que todos los días sale a trabajar por obtener
ciertas condiciones mínimas de estabilidad, colombiano que al pensar en sus
padres, abuelos o bisabuelos recuerda al menos un hecho violento en su historia
familiar y así de una u otra manera marcó su futuro para siempre, colombiano
que olvida que al unirse con otro y otro colombiano, tienen más poder que
cualquier grupo armado o entidad estatal, colombiano donde radica la fuerza
para exigir o denunciar la vulneración a sus DDHH, colombiano que su única
culpa fue nacer en Colombia.