. Muestra de ello es el consistorio portillano. Ahí
tienen las banderas a media asta en su balconada (Ver fotos). Tanto
alcalde como concejales merecen un reconocimiento de saber hacer y
estar. Con actitudes como ésta es como la gente se gana el respeto ajeno
y la confianza.
Poner las banderas a media asta en las
instituciones es un símbolo de respeto, duelo y sentimiento. Pero esa no
ha sido la tónica de todos los consistorios: ahí tienen el ejemplo de
Tomelloso, más conocido ya como el “Wuhan de la Mancha”, donde
su alcaldesa ha hecho un ridículo sonado por su irreverente falta de
respeto, subiendo vídeos a Internet: en ellos aparece bailando,
precisamente en un pueblo donde hay 159 muertos por la “peste china”. Ni
que decir tiene que se ha llevado la del pulpo en las redes por su
desprecio a los convecinos fallecidos.
“Acongojante lo de la socialista, Inma
Jiménez. Dicho esto, subrayar que en el PSOE, de donde han pasado la
orden de que no se guarde luto alguno por las víctimas del coronavirus y
que hay que convertir esta tragedia en un ‘guateque’, sin lazos negros o
banderas a media asta, se lo agradecerán” (Periodista Digital). Inma
Jiménez, alcaldesa socialista (…) ha provocado la indignación de muchos
por subir a sus redes sociales vídeos de ella bailando y cantando el
tema ‘Resistiré’, junto a su marido y a sus hijos”.
De la misma forma que hay personas
incapaces de ser respetuosos con situaciones como ésta, otros
consistorios anteponen ese respeto y saber estar a las consignas
políticas y otras memeces. Ejemplo de dignidad y respeto es el mostrado
por el Consistorio de Portillo, en Valladolid, con todas las banderas a
media asta. Caso opuesto sería también el del Ayuntamiento de
Valladolid-ciudad donde su alcalde, el denostado Óscar Puente, no solo
se ha negado a la “media asta” sino que intenta abrir expediente a
policías municipales por poner las banderas en su sede y en esa
posición.
Hay veces que la irreverencia hace
inútiles a las personas, más cerca de Frenopáticos que de la convivencia
a la que están obligados por ser ejemplo o santo y seña de una
institución democrática; a esos “animales de bellota” solo les falta
ordenar Campos de Trabajo para la población no obediente, tal y como
sucedía en la Segunda República española.
“Son muchos los países que expresan el
luto oficial haciendo ondear sus banderas a media asta. Para ello, la
bandera no se iza hasta esa posición directamente, sino que se eleva por
completo y luego se arría “a media asta”, para que pueda ondear a una
distancia del tope equivalente al ancho de la bandera aproximadamente,
lo cual no siempre es la mitad de la altura del mástil, aunque la
expresión así parezca darlo a entender. Esta distancia tiene una
explicación: es para dejar sitio a una bandera imaginaria que ondeará
por encima, la llamada ‘bandera invisible de la muerte’, una bandera ausente que es la que realmente indica el luto por los caídos”. (VER MÁS)