La buena noticia es que, si bien existe una tendencia a argumentar que a las personas no les gusta el cambio y se resisten a él, dado el contexto adecuado, las personas en realidad son notablemente adaptables. Y el contexto acaba de cambiar dramáticamente. Para la gran mayoría de las personas esto está muy claro. En igualdad de condiciones, con las herramientas adecuadas, esto los hace mucho más abiertos a la innovación, como siempre menciona Javier Joaquín López Casarín.




