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Entre la Esclavitud y el Holocausto


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28/04/2020


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"Una sola clase de mujeres y hombres. Los que trabajan" 




Una reedición de la avanzada sobre los derechos de los trabajadores y la consolidación de una flexibilización salarial encubierta pactada en la reunión tripartita el día 27 de abril 2020 establece una reducción del 25% de los salarios de aquellos trabajadores suspendidos. Que medidas se han tenido en cuenta para el 39% aquellos que trabajan en negro? Porque no es una cuestión exclusivamente de acceder a derechos económicos. Estos trabajadores no acceden al sistema de obra social. Siempre el mundo del trabajo sometido a la voluntad de una caprichosa lapicera. Hay decisiones políticas de las cuales no se vuelven.

Lo notable, pero no novedoso, es que hay, especialmente, dos sectores que en las crisis nunca pierden; el sistema financiero especulativo y los formadores de precios. Al día de hoy esto no se ha revertido, por el contrario, se ha consolidado. Basta con observar el caso omiso que hacen los formadores de precios con respecto al acatamiento de las normas que regulan los precios. Hasta resulta sospechoso como el gobierno no ha tomado medidas contundentes para con aquellos que incumplen los acuerdos de precios y servicios indispensables. La secretaría de comercio tiene las herramientas, ley 20.680 y del Decreto 274/2019 sobre Lealtad Comercial, que le otorga amplias facultades para intervenir la economía en defensa de la comunidad. El Estado tiene la potestad de terminar con las “irregularidades” en dicha cuestión. Nuevamente nos han entregado a las manos de la especulación en el segmento alimenticio y de servicios esenciales.

Siguen siendo los jubilados y los trabajadores los que sufren el atropello de pagar costos leoninos para sostener su calidad de vida. Ni hablar del desabastecimiento de productos esenciales para resguardarse del COVID 19 que no solo han “desaparecido” de los mostradores, sino que entraron en la senda de la especulación, fijando precios abusivos que hacen inalcanzable su adquisición. Al respecto el gobierno no ha tomado medidas efectivas que regularicen el abastecimiento y el precio de los insumos básicos para enfrentar la pandemia. Los trabajadores seguimos siendo los perjudicados frente a un Estado afirmado en declamaciones y un mercado especulativo que sigue poniendo las reglas en detrimento del estado sanitario de la población.

El sistema financiero ha delineado sus propias reglas en la regulación de divisas y su negación de ajustarse a las normas surgidas del BCRA. Al respecto vemos como las entidades financieras hacen caso omiso a la norma donde explicita claramente que no podrán cobrar cargos ni comisiones por operaciones como depósitos, extracciones y consultas que se realicen en cualquier cajero automático del país. Todo esto al día de hoy no se plasma en la realidad. Aún no se entiende porque los bancos no fueron declarados “actividad esencial” ante la crisis sanitaria que vive nuestro país, muy por el contrario, permanecieron cerrados durante un tiempo y en la actualidad se rigen con medidas restrictivas “ignorando” las necesidades de subsistencia de sus clientes provocando una desarticulación en los pagos y servicios que tanto se reclama para un normal funcionamiento de la economía. En este caso, por ejemplo, nos toco ver el “viernes negro” de los jubilados. Nuevamente los jubilados pagando la ceguera del Estado dejando a merced de los bancos a los más débiles que terminan retribuyendo años de trabajo con una limosna llamada jubilación.

Debemos tomar la real dimensión del estado de indefensión en el cual estamos inmersos; por un lado, la corporización de una inminente flexibilización salarial mientras que en otro horizonte se ve asomar una reforma laboral con la excusa de evitar suspensiones y despidos. Tanto los jubilados como los trabajadores están siendo sodomizados y colocados a expensas de las más ignominiosas medidas que no hacen más que pauperizar la calidad de vida de nuestras familias. Vivimos uno de los estadios más complejos para el hoy y para el futuro; sufrimos una gran estanflación (inflación+recesión) cada vez más pronunciada y con una proyección incalculable. Como verán estamos ante la esclavitud de nuestros trabajadores y el holocausto de nuestros jubilados.

 





Etiquetas:   Trabajo   ·   Reforma Laboral   ·   Esclavitud

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