Una vez más emergen, está vez en medio de una pandemia que ha desatado una crisis sanitaria mundial, todas las insuficiencias derivadas de nuestra desarticulación social, que desde hace tanto tiempo se vienen poniendo en evidencia, por distintos actores y desde distintas esferas de actividad en nuestro país. En esta oportunidad, nos encontramos en una situación tremendamente excepcional y que, si bien no es desconocida en la historia de la humanidad, naturalmente extiende todo tipo de temores, incertidumbres y especulaciones en la sociedad, puesto que en el escenario de desarrollo contemporáneo no contamos con registros de actuación en contextos siquiera similares.




