."
Qué duda cabe que el mundo vive
una guerra no convencional, como me
decía un muy apreciado compañero, que implica declaratoria de emergencia sanitaria
mundial, aislamiento social obligatorio, y por ende el desenvolvimiento de una
economía de guerra. Circunstancias como la que vivimos hace añicos a las teorías
impulsadas por Von Mises, Hayek y Friedman, donde el mercado era más importante
que el estado y el lucro por encima del
ser humano, que muchos técnicos y profesionales emprendedores con complejos tercermundistas
lo celebraban y la sustentaban como verdad, ignorando que los datos del PBI, las
tazas del crecimiento económico, y demás elucubraciones metafísicas no correspondían
a la realidad objetiva como nos ha demostrado en demasía hoy esta crisis
sanitaria, que finalmente se desenvolverá en crisis económica brutal. Todos los
países que tomaron como verdadera estas subjetivaciones metafísicas están pagando
los platos rotos, y son los mismos que, haciendo caso al BM y al FMI, disminuyeron
la inversión en salud, educación y agricultura, con el único afán de
privatizarlo y disminuir los gastos estatales permitiendo la acción usurera de
bancos, capitalistas y toda la burguesía financiera que siempre vivieron de sus
rentas sin producir absolutamente nada, quebrando definitivamente el país, con
lo que se traslada los costos del pago de esta monstruosa crisis al empobrecido
trabajador y al mendicante individualista emprendedor que esperamos ya se haya
dado cuenta de lo absurdo de su defensa.
En el Perú los oligarcas y terratenientes ya
comenzaron a imprimir su sello de criminal usura, al aplaudir vía sus
encomenderos tecnócratas, la hipoteca del país por US$ 3,000 millones con tasas de 2.39% y 2.38% (cuando no lo necesitábamos
por tener reservas internacionales netas hasta por US$ 67,428 millones que
equivale según el tipo de cambio actual a S/.226,288.37 millones y en el marco
de una recesión monstruosa mundial que desencadenará una fuerte inflación en el
planeta), para garantizar la cadena de pagos junto a los ya habilitados por el Banco Central de Reserva de S/. 30,000 millones, las que irán en definitiva a préstamos
con interés por encima de 1.25% determinado por el BCR . Prestamos orientados a
aproximadamente a 350 mil empresas, y sostienen, los representantes del
gobierno, que de estas el 89% son pequeñas y micro empresas; sin embargo, lo
que no dicen es que en la cartera de créditos se encuentran totalmente respaldados
al 70% del dinero las grandes empresas (que no superan a 500) y el 18% a medianas empresas y solamente el
restante 12% a las pequeñas empresas( que con los requisitos colocados por el
BCR para estos prestamos se hace imposible el acceso a crédito de los pequeños
empresarios). Además que con DU 041-2020 donde se les otorga a las grandes agroexportadoras
(porque son los que dirigen con presencia fuerte la Junta nacional de Usuarios)
S/. 150 millones para la mejora de infraestructura de riego con lo que garantizan seguir exportando
espárragos, uvas y mangos al mundo e incrementando sus jugosas ganancias en
plena crisis sanitaria, que ya el Ministerio de Agricultura informara su
crecimiento al mes de marzo de un 4.4%. Todas estas acciones finalmente
terminarán engordando las rentas (que no genera de por si riqueza, sino parasitismo,
causante de varias crisis mundiales como lo refiere Josep Stiglitz premio nobel
de economía) de los que más tienen y de los ventajistas oligarcas de la patria,
pero no resolverá, que duda cabe, la contingencia tan necesaria para afrontar
la crisis económica que estamos viviendo. Los criminales del gobierno sentados
en el MEF, sin importarles la crisis financiera que lleva todas estas medidas
al país, se regocijan y celebran su éxito como grupo porque serán acreedores de
estímulos económicos por colocación de estos bonos; así como, ingresarán a las
planillas de los principales bancos internacionales mientras siguen acumulando
riqueza sus patrones.
En contraparte proponemos
garantizar la cadena de pagos mediante un bono universal que no supera los S/. 9,000
millones de soles en los tres meses de aislamiento obligatorio (que dicho sea
de paso no sincera el gobierno), que impulsaría no solo la garantía de cumplir
con la cadena de pagos. sino además inversión de capital mediante el consumo de
la producción interna, esto permite mover por un lado la economía sana al ser una
inversión que resuelve lo inmediato del país, y por otro estimula la producción
de bienes (alimentos y enseres de primera necesidad) precisos para superar esta
crisis. Si esto no ocurre y se quiebra la cadena de pagos es inminente la
crisis económica del país, y lo saben estos criminales de la economía sentados
en el MEF. Por otra parte es necesario garantizar la cadena de abastecimiento
nacional mediante inversión en el sector agrario, específicamente la pequeña
agricultura, (que alimenta al 70% del país que en estos momentos ya inicio una
quiebra paulatina), mediante el aparato del Ministerio de Agricultura (agencias
agrarias, proyectos especiales y demás aparatos burocráticos con que cuenta) y
estimamos una inversión de s/.5,000 millones que permita impulsar la seguridad alimentaria
de nuestro pueblo. Por otra parte es de imperiosa necesidad garantizar la
campaña siguiente para lo cual se requeriría una inversión de casi s/. 7,000 millones
que permita subsidiar el campo para garantizar una cadena de abastecimiento de
alimentos al país. Si esto no ocurre quebrará irremediablemente la patria. Con
estas medidas que repercuten en la contingencia a la crisis y además en
mecanismos de mover la maquinaria productiva del país, bajo una presión de
guerra, podremos salir adelante; por lo demás es necesario exigir que el
gobierno asuma la responsabilidad de disminuir áreas de producción para la
agroexportación hasta un 60% y orientarlos a la producción interna de alimentos
y se levanten todas las exoneraciones tributarias que siguen teniendo los
privilegiados de la oligarquía terrateniente del país.
Echas las aclaraciones del
terrible acto criminal que llevan adelante los neoliberales y su gobierno, consideramos
que de por si estos deben ser castigados como traidores a la patria, para lo
cual será necesario legislar el tipo penal mediante las atribuciones del Congreso
de la República, Impulsando hoy más que nunca la necesidad de una Nueva
Constitución Política Plurinacional y Popular.
#hastalavictoriasiempre
Ayacucho, 23 de abril
de 2020.