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Las 7 tragedias de Sófocles: Filóctetes visto desde un enfoque ético


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21/04/2020

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Introducción


Platón en su libro “La República” nos comparte, como el tema de justicia no es realmente una virtud y durante el desarrollo del texto intenta rebatir dicha tesis.

Es a través de los siguientes argumentos que nos lleva a una reflexión profunda sobre lo justo:

·                    La fábula del anillo de Giges de Trasímaco: se trata de un pequeño cuento que intenta demostrar que el hombre justo no se diferenciaría del injusto si tuviera un anillo que lo hiciera invisible.

·                    La tesis hedonista que dice que la injusticia es preferible a la justicia porque nos brinda mayor placer.

Para Platón, lograr la felicidad es un proceso a través de cual se atiende primero la felicidad de la comunidad antes que la individual. Lo bueno y lo justo son lo mismo para el individuo y la Polis (comunidad política).

En su descripción de cómo debería ser una Ciudad-Estado, Platón comienza notando que nadie es autosuficiente. Para subsanar esto, en la Polis ideal tendría que haber una división de funciones, es decir, cada persona debería dedicarse a una tarea específica.

Ahora bien. ¿Qué papel juega la justicia en este esquema? Según Platón, la justicia es una virtud que no está asociada a ninguna casta o alma particular. La justicia es la armonía y perfecta coordinación con que cada estamento o alma cumple la función que le corresponde según la virtud que le es específica.

Otro de los grandes pensadores de la época griega fue Aristóteles discípulo de Platón, quien mostró que el hombre se vuelve dichoso al hacerse bueno. De ahí el énfasis que pone en ir más allá del sólo conocimiento de la ética. En sus propias palabras escribió “No se estudia ética para saber qué es la virtud, sino para ser virtuoso”. Su ética no es solo descriptiva es activa y tiene por fin llevar a la felicidad.

 

Ética y justicia son valores que son estudiados desde la edad antigua por lo grandes filósofos de aquella época y, a través de este ensayo, buscaremos ejemplificar sus tesis con la ayuda de una de las 7 Tragedias de Sófocles: Filóctetes.





 

 

 

Filóctetes: El Rey de Melia

En esta tragedia de Sófocles, el personaje de Filóctetes nos exige nuestra atención de manera muy peculiar, pues nos ilustra como el dolor puede llegar a forjar el carácter del ser humano y volverse parte de nuestra identidad, se forma una dualidad en la que dolor y carácter son inseparables.

Filóctetes fue un famoso arquero Tesalio, hijo de Peante, que acudió a la guerra de Troya comandando siete barcos y 50 arqueros en cada uno, quien fuera mordido por una serpiente y olvidado en una isla, la Lemnos de los dioses; abandonado por los Aquivos por orden del Ulises Rey de Ítaca.

Es en esta isla desolada donde se desarrolla la tragedia de este personaje, peritísimo con el manejo del arco y Rey de Melia.

Dice una máxima Aristotélica “La adversidad restringe y destruye la felicidad, pues nos causa penalidades y entorpece mucha actividades. Sin embargo, aun en este caso, la virtud resplandece cuando el sabio y prudente soporta con la frente serena los infortunios graves, no por insensibilidad sino por generosidad y grandeza del alma (EN, 1100 b, 37-42)”.

Esta tragedia dramatiza en el momento en que a la isla de Lemnos llegan el Rey Ulises y Neoptolomeo (hijo de Aquiles) con la intención de llevarse a Filóctetes y su arco a Troya, para cumplir con la visión del vate (oráculo)…”Troya no sería abatida, si no se hacía que Filóctetes, a esta isla relegado, fuera de nuevo allá”.

Ulises va dispuesto a engañar con la ayuda de Neoptolomeo a Filóctetes, sin embargo, el hijo de Aquiles deja muy claro que “prefiere fracasar obrando rectamente que vencer con malas artes”.

Aristóteles nos dice “A veces es difícil discernir qué hay que escoger y a qué precio y qué cosa hay que soportar y a cambio de qué, pero es más fácil aún mantenerse en las decisiones tomadas (EN, 1110 a, 42-45)”.

Si retomamos las palabras citadas anteriormente y las aplicamos a la tragedia en gloso, Aquiles no sólo tenía claro que era lo justo y lo correcto, sino que sus actos iban enfocados en stricto sensu. Sin embargo, Neoptolomeo a pesar de ser “alma bella”, parece no tener mucha consistencia al momento de ejercer sus acciones en contra de Filóctetes. Dice Ulises, de lo que se trata, es de conseguir la victoria (en Troya); ya habrá tiempo después para mostrarse justo.

Retomando la tragedia ocurrida a este ex soldado (Filóctetes), recordemos que una vez abandonado por sus acompañantes en la isla de Lemnos, que para ese momento ya representaba un dolor para ellos. También lo era para quien con dolores intensos, gritos, quejas y alaridos pedía ayuda sin lograr conseguirla.

El razonamiento de  esta acción dice el texto, es heroica, pues lograba proteger el ánimo guerrero de los combatientes.

El bien es ciertamente deseable cuando interesa a un solo individuo; pero se reviste de un carácter más bello y más divino cuando interesa a un pueblo y a un Estado (EN, 1094 b, 11-14).

Una vez ganada la confianza de Filóctetes, Neoptolomeo se da cuenta del poder de las palabras de Ulises, promete llevar al herido a su hogar donde podrá comer de nuevo en compañía. El clímax de la obra se desarrolla cuando el personaje principal entrega al acompañante de Ulises el arco con el que, según el oráculo de Heleno, los argivos tomarán Troya, en sentido opuesto, el drama llega a su punto muerto pues ni la astucia del Rey de Itaca y el hijo de Aquiles se muestran capaces de producir el desenlace deseado.

Es en este momento, que el curso de la tragedia va a requerir el recurso del plano divino con la figura de Heracles, quien a su vez, persuade con su palabra la obstinación de Filóctetes y encauza la acción por el camino míticamente correcto.

(…) son los que en la vida obran bien, como es preciso, lo que en la vida llegan a poseer el bien y lo noble (EN, 1099 a, 8-10).

Conclusión

La tragedia de Filóctetes de Sófocles nos muestra como el dolor puede reducir una vida humana a la más absoluta miseria, como va consumiendo la propia identidad hasta que ésta no es más que dolor.

En otro sentido, también nos hace reflexionar de cómo la compasión al dolor ajeno ennoblece el carácter y humaniza.

Y lo más importante, la tragedia intenta ser un bálsamo curativo que nos haga soportable lo insoportable.

 

Fuentes de consulta

Bobbio, Norberto (2013). Democracia y secreto. México: Fondo de Cultura Económica.

Diego Bautista, Óscar (2015). Máximas clásicas para interiorizar la ética. México: Poder Legislativo del Estado de México.

Garibay K., Angel Ma. (2013). Las siete tragedias de Sófocles. México: Editorial Porrúa.

Martínez Pulet, José Manuel (2009). A parte rei/Revista de Filosofía, No. 61. Recuperado de http://serbal.pntic.mec.es/AParteRei/pulet61.pdf

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