. Si para conseguir su empeño necesita
convertir a La Moncloa en el Patio de Monipodio, lugar en el que se reunían,
tahúres, arrebatacapas, trileros, tocadores del dos, cortadores de bolsas, que
conocemos gracias a una de las Novelas Ejemplares de D. Miguel de Cervantes, lo
hará y no va a tener ningún problema.
Nos dice María Jesús Montero que
el pacto avanza y francamente me molesta que la ministra socialista nos tome
por estúpidos, porque es difícil que algo que no existe pueda ni avanzar ni
retroceder. Si hacemos caso al DRAE un pacto es "el concierto o tratado
entre dos o más partes que se comprometen a cumplir lo estipulado" y cómo
por ahora no hay nada estipulado, nada hay que pactar.
Bien se ha cuidado Pedro Sánchez
en no dar pistas sobre el contenido de esos nuevos Pactos de la Moncloa; en
realidad no le hace falta, hoy las organizaciones políticas que pretenden
destruir la España constitucionalista darán su conformidad, estarán presentes
en la mesa cuando el gobierno fije la fecha. Y han aceptado porque Sánchez ya
ha pagado a cada una de ellas las treinta monedas de plata de la traición, en
pago al apoyo a un presunto pacto para la reconstrucción del país, del que no
se conoce nada de su contenido.
Lo que se está escenificando como
pacto, es el acuerdo que supuestamente existe para aceptar, pago mediante, lo
que quiera que se discuta en esas mesas, que van a solucionar dicen las crisis
sanitaria y económica. No creo que exista ningún español que no sepa que la
participación en esa mesa que quieren montar los social comunistas se la van a
cobrar bien cobrada y por adelantado los partidos que ya han dado su
conformidad.
A Quim Torras la reconstrucción
del país le importa un bledo, ya ha advertido que pretende hablar de la
autodeterminación, no sé qué pedirá el PNV que no se le haya dado ya, pero le
va a apretar las costuras a base de bien a Pedro Sánchez y para qué les cuento
si hablamos de ERC, EH Bildu, Compromís, BNG o Más País, todos a una y antes de
que la vaca se quede definitivamente sin leche, a cobrar por adelantado por una
declaración de intenciones que a nada les compromete.
Ya han pasado por taquilla, no
para pagar sino para cobrar, Unidas Podemos, Junts per Catalunya, Compromís,
Más País, BNG, Ciudadanos y el PNV. Para hoy viernes, pondrán el cazo ERC y EH
Bildu. La CUP y VOX, se han borrado de la convocatoria y sobre la asistencia
del PP veremos en qué queda la cosa, porque los populares se molestaron con
razón cuando el gobierno los convocó a través de una noticia dada en una rueda
de prensa y se negaron a asistir a la reunión que programó el PSOE para el
jueves pasado.
Hoy se cerrarán los acuerdos de
participación en esos mal llamados Pactos de la Moncloa y la presencia de Pablo
Casado se acordará el sábado, como pretende Pedro Sánchez o la semana que viene
que es lo que quiere el popular.
Pone los pelos de punta ver las
organizaciones políticas que han dado su conformidad para trabajar por la
reconstrucción del país, como dice la ministra Montero, nada más y nada menos
que lo más selecto del nacionalismo excluyente incluido el PNV, un conjunto de
gentes cuyas organizaciones políticas pretenden acabar con la España que define
nuestra Constitución y la ministra
pretende que nos creamos que con estos mimbres y con la ayuda del PSOE más
radical de la historia y los comunistas de Unidas Podemos, van a confeccionar
el cesto que permita reconstruir "el país". Habrá que perdonar a
María Jesús Montero los equilibrios dialécticos que tuvo que hacer para no
decir España, ya saben ustedes que a los socialistas les cuesta mucho decir esa
palabra.
Pero para que las cosas se
compliquen al máximo a estos Pactos de la Moncloa, Sánchez anuncia que va a
invitar también a Ayuntamientos, CC. AA y Agentes Sociales, y en cuando se
despisten ustedes un momento y parpadeen, además les colarán en el evento a las
ONG, s. Lo que anuncian a bombo y platillo desde el gobierno no es más que una
escenificación que pretende esconder las medidas que piensan tomar esta
pandilla que nos gobierna, que ha empezado a moverse en una dirección que pone
los pelos de punta a cualquiera.
Las amenazas de nacionalización
de empresas, las expropiaciones anunciadas soto voce, la censura que viene, la
orden administrativa para ocupar legalmente las segundas viviendas de los
ciudadanos, dicen que "sólo" durante cinco años; lo de que los niños
no son de sus padres, que si no son de sus padres será porque la ministra Celaá
cree que son del Estado, la polarización forzada de la sociedad, el control de
los ciudadanos a través de sus móviles, la monitorización de las redes
sociales, todo anuncia un camino que nos lleva de cabeza a un estado
totalitario, muy del gusto de los podemitas y por lo visto de muchos
socialistas.
Que los Pactos de la Moncloa un
ejemplo que supo dar la nación española al mundo, en los que brilló el consenso
y el sentido de Estado de todos los participantes, hayan quedado para que Pedro
Sánchez blanquee su camino al totalitarismo, plagiando su nombre, para dárselo
a un contubernio entre canallas que sólo persiguen acabar con el sistema de
gobierno que nos dimos todos los españoles cuando aprobamos nuestra
Constitución y eso suceda sin que se levante un clamor de protesta, demuestra a
las claras que el confinamiento nos tiene muy, pero que muy despistados, con
los aplausos programados, el resistiré, etc.
Habrá que poner remedio más
pronto que tarde, a estos intentos de los social comunistas, porque España y su
democracia merecen ser defendidas.
La ciudadanía debe reaccionar y
defender nuestro sistema de gobierno antes de que sea tarde y sólo nos quede
llorar sobre la leche derramada.