. Lo que le interesa es
la propaganda ‘goebbeliana’ para salvar su pellejo.
Aumenta la
esperanza. Los contagiados no suben como días atrás y los fallecidos están
bajando aunque siguen siendo cientos a diario. Lo más positivo es que sube
mucho el número de personas recuperadas. No hay que forrarse de optimismo y echar las campanas al vuelo. Vamos a ver cómo
se comporta el número de contagiados y fallecidos con la incorporación al
trabajo desde el día 13 de abril. Si hubiera repunte sería desesperanzador y un
duro golpe para todos.
Sigo pensando
que, sin dejar de preocuparme las cifras, me preocupa tanto o más la cantidad
de ciudadanos que fallecieron solos; en gran medida una generación que nació en
la postguerra, sufrió todo tipo de calamidades y levantó el país con sacrificio
y esfuerzo. Mucha gente mayor o de edad muy avanzada. El pago que recibieron
fue la falta de atención por falta de material sanitario. Incluso algunos
discriminados en “triajes”. Ha tenido que ser muy duro y triste comprobar
situaciones impensables y ni soñadas en los peores sueños. ¡Todo mi desprecio
al Gobierno socialcomunista por su ineficacia, incompetencia e inhumanidad!
Es intolerable
que el Gobierno de Pedro ‘Plagio’ Sánchez repita, cual loro aturdido, que se
han seguido puntualmente las recomendaciones de los expertos. Mentira solemne e
hipocresía vulgar. Desde febrero se sabía la peligrosidad, pero los expertos
seguían tirando chinitas al charco y recomendando acudir a las manifestaciones
aventadas por quien –entre otros ‘virus políticos’-- sigue volviendo a casa “sola y borracha” y
llamando “fascista” al cantinero o pidiendo a la Unión Europea soluciones del
mismo nombre. ¡Cuánta ignorancia desaprovechada y cuánto analfabetismo funcional
de una ministra sin relevancia, sin sentido, sin necesidad, pero SÍ voceadora
cual verdulera mañanera!
Vuelvo
a los expertos porque, según ellos, no iba a pasar de una gripe. ¿Qué deberíamos hacer con
esos expertos de calcetín roído? ¿Asumirán su responsabilidad en proporción a su
error de cálculo? Hace unos días, en “Cuarto milenio” dieron un repaso de
escándalo a todos estos predicadores y vendedores de botijos asedados y ‘burras
solteras’. Lo mejor de todo es que
también se explicó en el mes de febrero que esta pandemia iba a ser tal cual
es. Por cierto, a ver qué dicen ahora los periodistas y analistas de “LaSextrola” o el “matrimonio funerario” Pastor-Ferreras. Vaya ridículo que se han
tragado; eso sí, lo han maridado con 15M de euros. Y todo con la condición de
que hablen bien de la nefasta gestión
del Gobierno o quiten voz a quienes pretendan cortar la verdad. Estamos ante la
dictadura de la comunicación ejercida por periodistas que, hasta hace cuatro
días, exigían a otro Gobierno permanente liberta de expresión.
Me sorprende
que no dimita nadie cuando gobierna la izquierda. Son como lapas ante un sueldo
público. Les da igual que seamos el foco
mundial de la epidemia o que 17.000 sanitarios permanezcan infectados. Todo un Gobierno mostrando sus
posaderas al aire, mientras una joven dirigente le ha dado una magistral lección
de gestión con liderazgo, plantando cara al Gobierno ‘bichavito’ con mayor
carga de inutilidad y torpeza de todo el periodo democrático. Eso sí, desde “LaSextrola”
de Roures, con la bendición de George Soros (magnate y financiero húngaro) ya
se ocupan de dar a entender que la gestión ha sido la adecuada. Hasta Sánchez
cae en la paranoia de creérselo. No por casualidad dijo un psiquiatra hace unos
meses que “es un enfermo”. ¡Cómo se lo
está pasando el chavista, Iglesias, viendo la inutilidad del presidente a quien
aspira a relevar!
Siempre me quedaré con hechos y no con
palabras. “El hipócrita –decía Ambroise Bierce—es alguien que, profesando
virtudes que no respeta, se asegura el beneficio de parecer ser lo que respeta”.
Mucha de esa hipocresía también la vemos estos días en aquellos personajes del “No
a la guerra”, “Nunca Màis”, “Presidente asesino”,… No dejen de ver el video de
uno de los Bardem soltando sapos y culebras contra Rajoy y su Gobierno en los
momentos del Ébola; hoy tiene que estar enterrado de vergüenza.
La ideología
carente de ética es simple veneno. Pero insisto en que se podían haber evitado
miles de muertos si el Gobierno no hubiera sido tan despótico e inhumano. Pero a este Gobierno le dan igual los muertos.
Lo que le interesa es la propaganda ‘goebbeliana’
para salvar su pellejo. Es vomitiva su actitud, por eso no tendrán perdón y ya
llevan el estigma del desprecio. Si el ‘bichavito’ tiene un mínimo de decencia,
debería dimitir, pero no sin antes pedir perdón.
No
descarten que sea un virus fabricado. Sea como fuere es una advertencia natural
que nos hará repensar nuestro día a día. Nada volverá a ser igual. Al tiempo.