México
forjó cimientos,
Pátzcuaro,
mil setecientos
sesenta
y cinco, cierto año,
once
de abril ya de antaño.
Nació
insigne soñadora
María
Gertrudis Teodora
Bocanegra
Lazo Mendoza,
digna
heroína, una Diosa.
Época
de oscurantismo
que
nos llevó hasta el abismo
aquella
del Virreinato,
de
recuerdo tan ingrato.
No
obstante estar impedida,
por
costumbre mal habida
de
prohibir el desarrollo
a
mujeres, cero apoyo.
Ella
estudió, sin recato,
aprendiendo
cada dato
de
la Ilustración, lectora
como
toda gran Señora.
La
historia jamás nos miente
respecto
a tal insurgente,
precursora
feminista,
pionera
nacionalista.
Católica
luminaria
socialmente
visionaria
de
su futura Nación,
ansias
de emancipación.
De
rancia España indecente
transmitidas
a la gente,
como
espiritual remanso
su
lucha fue sin descanso.
Prócer
de la independencia
muy
rebelde, por esencia,
sembró
tenaz su semilla,
formo
parte en la guerrilla.
Lideresa
siempre hermana
que,
de forma vil, insana,
fue
sometida a tortura
y
no perdió la cordura.
Ni
sus grandes ideales
todos
ellos señoriales
de
libertad, de igualdad,
de
paz, de fraternidad.
Valiente
a carta cabal,
sufriendo
juicio formal
no
traicionó el movimiento,
su
fusilamiento cruento.
La
patria entera celebra
a
Gertrudis Bocanegra,
distinguidísima
dama
para
orgullo michoacana.
Pónganse
de pie señores
debemos
rendirle honores,
con
adalid tan fraterna
estamos
en deuda eterna.
Autor:
Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Ciudad
de México, a 11 de abril del 2019
Reg.
SEP Indautor No. (en trámite)