En plena pandemia tenemos que rescatar los mensajes, más allá de los desvaríos políticos propios de un psicópata, que este nuevo estilo de vida nos envía todos los días. Primero rescatamos la vida familiar que muchos consideraban ya extinta por las necesidades imperantes del capitalismo. Segundo el consumismo, la mayoría nos hemos dado cuenta de que una buena dosis de nuestros ingresos se diluían en gastos superfluos de los cuales podemos prescindir sin que nuestra vida se convierta en una catástrofe. Tercero la creatividad, todos tenemos una vena creativa que mantenemos olvidada por la rutina diaria pero que cuando la disfrutamos nos proporciona satisfacción. Cuarto ingenio, las personas estamos trabajando áreas intelectuales que generalmente no tocamos por falta de tiempo y que expanden nuestra percepción del mundo que nos rodea. Quinto, y podría seguir; el emprendimiento, una buena cantidad de personas al enfrentar despido de su trabajo o en el mejor de los casos suspensión temporal con goce de salario mínimo están emprendiendo negocios que van desde la venta de paletas hasta la fabricación de productos químicos pasando por lo que se le pueda ocurrir al amable lector.



