. Estas entidades a pesar de cobrar los intereses más altos
del planeta gracias a la complicidad de leyes generada desde el congreso y el
ejecutivo, ensañándose en tiempos de coronavirus, arrebatan cínicamente los
últimos centavos de sus agonizantes clientes.
Ante la invasión de este
virus, los insaciables bancos en su afán solidario, no contento con su astronómico
lucro, proponen dos rutas de pago a sus atemorizados deudores: congelar dos
cuotas sin intereses que me parece irrisorio y la otra ruta, reprogramación a
tres cuotas, pero cobrando intereses moratorios, lo que implica un despiadado
golpe a sus heridos clientes, quienes terminaremos en ruinas ávidos a
protagonizar una convulsión social de insospechadas consecuencias.
El Estado peruano quien
diseña el sistema financiero, liderado por el ejecutivo, legislativo, SBS y
BCR, desafortunadamente sucumben ante el poder económico y juegan en pared con
los taimados bancos ostentando políticas de extorsión social, dejando a su
libre albedrío acribillar a la ciudadanía con intereses suicidas. Este estado,
consciente de haber permitido enriquecerse salvajemente, están obligados a
reivindicarse con los consumidores, generando leyes que obligue bajar los
intereses bancarios y congelar las deudas por un espacio de 12 a 18 meses de
acuerdo a la evolución de la pandemia.
Este costoso sistema financiero,
perversamente diseñado para anclarnos perpetuamente como país tercermundista, fomenta
una insalvable brecha económica entre ricos y pobres, otorgando luz verde a los
infames bancos para cobrar por todo y hacer de la suyas con leoninos intereses como
sostiene Pedro Franke, “Cobran un interés promedio de 14°/°, en América Latina
es de 8 °/° y en el club de países desarrollados, la OCDE, 3°/°”; con este monstruoso
interés desmedido, fatalmente nuestra suerte como país está echada.
Asimismo, estos bancos perciben
ingresos de siete millones de dólares cada día según Bustamante citando a SBS Y
ASBANC, convirtiéndose en un extraordinario negocio. Para ilustrar este elegante
arrebato legal, en la mañana de invierno esperanzador, Juan Pérez ahorra cinco
mil dólares por un año, con la ilusión de ganar 60 dólares; mientras al
atardecer prometedor va al mismo banco y a duras penas le prestan cinco mil
dólares por la que pagará 900 dólares de interés anual. ¿Será justo esta gigantesca
desproporcionalidad? Claro, alguien señalará, es legítimo porque está normado.
Prestar e intermediar dinero
son funciones esenciales de los usureros bancos, olvidando la redistribución reclamada
por la ONU, cobran costosos intereses gracias a leyes hecha a su medida por
políticos financiados astutamente, ¿Acaso el señor Romero, dueño de BCP, uno de
los grandes bancos, gratuitamente donó más de 3.5 millones de dólares a Keiko Fujimori
para su campaña presidencial? Afortunadamente no consiguió la presidencia,
ahora presa acusada de corrupción, logró una mayoría congresal quienes, con
desparpajo, legislaron en contra de los estresados consumidores, consolidando
leyes a favor de estos saqueadores con fachada solidaria.
Como sociedad civil estamos
desprotegidos y divididos, abocados a nuestros quehaceres cotidianos y presa
del consumismo nos endeudamos desproporcionalmente, aún no hemos logrado organizarnos
para convertirnos en categoría de ciudadanos capaces de reclamar abusos
financieros. Conocedores de nuestra triste realidad, los bancos protegidos por
el sistema cobran por todas sus operaciones de plástico e inteligentemente aplican
bajos intereses a los poderosos y se ceban con la masa de pobres, asfixiándolo
con intereses sobrenaturales mientras viven atrapados en las redes sociales.
A pesar de defendernos de
la mejor manera los infames ataques de los antiéticos bancos más letal que el maldito
virus, sucumbiremos en Infocorp, por lo que es momento de organizarnos como
sociedad y hacer un Pacto social solidario para ejecutar una reforma integral del
sistema financiero, desde el congreso y el ejecutivo, normando como techo, intereses bancarios de dos por ciento
anuales y la congelación de las deudas por un periodo de doce a dieciocho meses
si pretendemos alejarnos de la
insolvencia, generando competitividad y oportunidades de desarrollo con el
objetivo de sobrevivir y hacer viable nuestra supervivencia sostenida como
ciudadanos y ciudadanas en pleno coronavirus.
Fuentes:
-
Gabriel Bustamante. Bancos pagan 1.03% por
depósito en ahorros y cobran 159.21% por un préstamo. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=OZpDNrIIxp8.
02/04/2020
-
Pedro Francke. El NEGOCIAZO de los bancos en
el Perú en #3Minutos. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=_QdmwJLs3Q4.
02/04/2020
-
https://www.un.org/es/
© David Auris Villegas, escritor y pedagogo peruano