Que el individuo que se está dirigiendo la Nación, a la que se supone debe gobernar y proteger, para anunciar que el confinamiento que ha impuesto a sus ciudadanos tras declarar el Estado de Alarma no ha tenido éxito -cómo diría un buenista- o ha fracasado, como ustedes prefieran; porque los números no han dado el resultado esperado y se ve obligado por la presión de algunos gobiernos autonómicos y sobre todo por la tozuda realidad a ampliar las condiciones del enclaustramiento preventivo, suspendiendo toda actividad que no sea esencial, al objeto de confinar en sus domicilios al mayor número posible de ciudadanos, en lugar de decir lo que acabo de decir, que creo que responde a la realidad, se entiende claramente y se dice en unos segundos, se dedique a contar milongas y descalificar a aquellos que critican su actuación, me parece deplorable.




