. He recordado
ese pensamiento porque hoy, en el desesperado y desesperante mensaje de Pedro
Sánchez, nos hemos enterado de que los grandes enemigos del Presidente son los
ciudadanos que nos mostramos críticos ante su manifiesta incapacidad; Europa -
se refería a la CE - que no traga con lo que él llama la mutualización del
esfuerzo económico para hacer frente a la crisis sanitaria y económica y
naturalmente ese mercado exigente que lo lleva por la calle de la amargura.
Resulta ridículo que pretenda
callar a los millones de españoles que opinamos - ahí están las cifras de
infectados y muertos para demostrarlo- que su gestión es mala hasta decir
basta. Es falso que los que ejercemos nuestro derecho a la crítica, seamos
gente egoísta, insolidaria que nos refugiamos en el reproche y los que callan
sean gente heroica y ejemplar que buscan soluciones.
No se mantiene la afirmación del
narciso socialista, porque en primer lugar los ciudadanos no estamos llamados a
buscar las soluciones que él por lo visto no encuentra. Esa es su
responsabilidad, de la que huye como el gato escaldado huye del agua fría y por
mucho que moleste a su ego, la crítica es un derecho del que no debe ni puede
desposeernos.
Un aplauso al jefe de gabinete
presidencial, Iván Redondo, que hoy se lo ha currado y ha colocado en el
infumable cilindro que nos ha colocado Sánchez, unas frases inspiradas en la
que dirigió al Reino Unido Winston Churchill cuando dijo aquello de "...No
puedo ofrecer otra cosa más que sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas", que
Pedro en plan estadista ha parafraseado diciendo que no podía ofrecer más que
"Sacrificio, resistencia y moral de victoria", tarea inútil porque ya
se sabe que aunque la mona se vista de seda, mona se queda...
Sánchez ha anunciado que va a
suspender toda actividad que no sea esencial y por lo tanto los trabajadores
incluidos en esas actividades no tendrán que ir a trabajar a partir del próximo
lunes y hasta el 9 de abril sufrirán el confinamiento que observamos el resto.
Se ha hecho un lío importante justificando la necesidad de la medida por
aquello de conseguir unos índices de movilidad parecidos a los que estamos
consiguiendo durante el fin de semana; los trabajadores van a tener un permiso
retribuido recuperable que pagarán los empresarios y luego se ha metido en un
jardín a cuenta de la Semana Santa para justificar la oportunidad de las fechas
escogidas.
Lo que no ha dicho y debiera
porque los españoles, aunque lo tengamos como presidente, no somos tontos del
todo, es que toma esa medida, tarde y mal, porque el confinamiento decretado no
está dando los resultados apetecidos y hay que apretar para frenar los
contagios e incluso y de pasada ha nombrado la "bicha", nada menos
que el cierre de cualquier tipo de actividad si los contagios no son frenados.
Así que no sé si estaré instalado en el reproche, pero me parece mal que no
explique cuál es la situación real, para que los ciudadanos sepamos a qué
atenernos.
Sobre Europa ha repetido hasta la
náusea que ésta es una crisis que afecta a todos y para apoyar esa tesis, se ha
remontado a la crisis del 2008, que ya son ganas de mentar la soga en casa del
ahorcado y ha explicado que durante aquella crisis que afectó a todo el
continente, hubo países que crecieron a pesar de ella y otros, supongo que
pensaba en España, tuvieron experiencias muy duras con una crisis laboral muy
importante y con ese planteamiento ha pretendido demostrar que aquella fue una
crisis asimétrica, un sofisma que no se traga ni un niño de teta.
Porque lo que fue asimétrico fue
la respuesta de los distintos países a la crisis; los que habían hecho los
deberes crecieron a pesar de ella y en España el gobierno de ZP que no había
hecho otra cosa que negar hasta su existencia, quebró al país, se inventó aquel
Plan España modelo de ineficacia y corrupción y al final nos colocó lo de los
brotes verdes, que muy verdes no serían porque tuvo que disolver Cortes y
convocar elecciones.
Lo mismo sucede con la crisis
sanitaria, afecta a todos los países de Europa, pero no vayamos a comparar
nuestro caso con lo que sucede en Dinamarca o Alemania, por poner un ejemplo.
Precisamente por lo que han hecho muchos gobiernos europeos y por lo que no
hemos hecho nosotros, es por lo que Europa se opone a la mutualización que
desea Sánchez, que pretende que los europeos paguen a pachas los gastos de la
crisis sanitaria y la económica. Ojalá Sánchez lo consiga, pero me temo que
para poder gastar nos vamos a tener que endeudar y no tenemos demasiado margen.
Así que para rematar, el gobierno social-comunista nos puede regalar un rescate
de la CE.
Lo de Europa es lógico, están muy
molestos con los gobiernos de Italia y España por la falta de decisión para
adoptar las medidas pertinentes para frenar la epidemia. Hay gente en Europa
que no está dispuesta a rascarse el bolsillo para sacarnos de un lío
morrocotudo que ellos entienden nos hemos buscado a pulso.
Y ya por terminar, lo del
mercado. Inédito ha dicho, difícil digo yo. Ha querido justificar sus problemas
para conseguir el material que necesitamos, afirmando que todos los gobiernos
están comprando esos elementos, lo que hace muy difícil esa gestión. Y ha sido
él, el que ha puesto fecha a esos esfuerzos, ha hablado del 14 de marzo. No hay
nadie que no tenga la fe del carbonero en Pedro Sánchez que no se dé cuenta que
mientras él permanecía silente, desde enero, muchos países europeos estaban
adquiriendo, mascarillas, respiradores. EPI, s test, etc.
No todos los gobiernos europeos
se han estado columpiando hasta el 14 de marzo para acopiar material sanitario.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo, corre por ahí una rueda de prensa
en la que se produce un espectáculo que avergonzaría hasta los que llevan
votando con la zurda toda la vida.
El Comisario Principal de la PN
afirmaba que hacía tres meses que se había encargado a la Subdirección
Logística que acopiara guantes y mascarillas. Horrorizado, el Secretario de
Estado de Comunicación le interrumpe y dice, perdone comisario pero he creído
entenderle tres meses, serán tres semanas, el Comisario hace una rebajita y
afirma que son dos meses. Así que en enero el gobierno ya sabía que no había
suficientes guantes y mascarillas para frenar una epidemia que hoy niegan que
conocieran.
Y si hablamos del escándalo de
los 640.000 test rápidos que se encargaron a un "intermediario de
confianza" al que el gobierno se niega a identificar, hoy han rematado el
disparate. Han encargado al mismo laboratorio que les cascó los fake test, que
les mande otro lote y se han quedado tan tranquilos y aseguró que el gobierno
estaba poniendo "eficacia" en las compras.
¿Desleal, insolidario? Como dijo
Quevedo: No he de callar, por más que silencio avises o amenaces miedo.