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infectados. Y eso que no nos dan las cifras reales, por miedo a la alarma que
ellos mismos ya han creado
Quisiera
saber quién le escribe las consignas al patético defraudador de la Seguridad
Social, Echenique Robba. No controla si mata, hiere o espanta cada vez que opina sobre algo.
¡Como sean así todos los investigadores del CSIC, estamos apañados con poca
ropa! No olviden que este espécimen era
de los que decían que el virus que hoy mata iba a ser como una gripe de esas
que pasamos todos los años. ¿A que no se puede ser más antisocial e irresponsable?
Me gustaría
saber, también, qué información tenía el señor Simón, Fernando, cuando decía que “España no iba a tener más allá de algún caso
aislado de coronavirus”. No
iba a ser grave, pero cuando esto escribo ya se ha cobrado 1.800 muertos y la
infección sobrepasa los 29.000 contagiados. Por desgracia, no tardaremos en
sobrepasar la barrera de los 30.000 infectados. Y eso que no nos dan las cifras
reales, por miedo a la alarma que ellos mismos ya han creado. Según diversas
organizaciones de médicos y enfermeras, aseguran que ya hemos llegado a los
35.000 afectados por el coronavirus y, tan pronto como se generalicen los test
de diagnóstico, habremos llegado a los 45.000. Esto ya da miedo y parece una
conjura diabólica.
Parece como
si ya existiera una confabulación de
las fuerzas del mal, sobre todo cuando leemos comentarios como
que "esto solo afecta a los 'yayos'"
o, peor aún, cuando escuchamos a autoridades como Christine Lagarde, directora del
Fondo Monetario Internacional: "Los
ancianos viven demasiado y eso es un riesgo para la economía global. Tenemos
que hace algo, ya". De repente, quienes así piensan, parecen haber olvidado que la crisis
de 2008 la sujetaron los pensionistas, los funcionarios y los autónomos, sobre
todo, pero no solo. Sea como fuere, parecen anteponer lo económico a la salud. ¿Me siguen ahora
cuando hablo de esa presunta conjura
diabólica?
Vamos con
esos elementos sustentantes de la
mencionada crisis. Los primeros, pensionistas, tuvieron que mantener a los hijos que
se habían quedado en el paro, hacerse cargo de los nietos y echarse al hombro
todas las circunstancias negativas que el Gobierno socialista había traído por
dejadez, ruindad y negacionismo de la
crisis. Los segundos perdieron más poder adquisitivo
que ningún otro ciudadano; llegaron a acumular una pérdida superior al 18% y se
les “expropió” la extraordinaria de Navidad, con lo que tuvieron que atarse el
cinto sobremanera y muchos llegaron casi al ahogamiento económico. Los terceros, autónomos,
sintieron cómo su actividad se disparó en caída y los ingresos descendieron
exponencialmente, tardando tres años en recuperar el nivel de 2008; nadie duda
de que esta vez va a ser peor. Y lo va a ser para todos. De momento, y sin
ánimo de querer alarmar a la población, en seis días el paro roza los 140.000
nuevos.
Antaño fue José Luis, alias
"ZParo". Hoy es Pedro, alias "Plagio Cum Fraude". Maestro y discípulo. En ambos casos
prochavistas y sentados en el mismo polvorín: el primero ya es dueño de mina de
oro por acuerdo con Maduro y a cambio de su posición comunista-bolivariana, sin
contar con los agasajos económicos que, en su día, le hizo el también bolivariano,
Evo Morales, por condonarle
miles de millones como si fueran suyos. El segundo, atrapado en la ratonera del
“marqués de Galapagar y señorío de casoplón”,
está saboreando las hieles de la amargura y del propio coronavirus hasta que el
citado "vice" diga que es el momento de "apuñalar" al PSOE
, defenestrar a sus acólitos e implantar el ejército motorizado negro, al más
puro estilo chavista. Esto parece una conjura diabólica donde solo les falta
echar la culpa a Franco.
Pintan
bastos y seguirán pintando durante mucho tiempo. "La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el
mal sino por las que se sientan a ver lo que pasa", decía Einstein.
Otro día veremos cómo la dignidad sí la ponen en práctica los hombres buenos y
solidarios: ahí tienen el caso de Amancio Ortega
frente a la egoísta y degenerada actitud de la ultraizquierda española. Ya
decía Manuel Viola que "Lo malo de la caridad es que no tiene
fondo".
¿Alguien
sabe cuánto han aportado esos colectivos y organizaciones feministas que recibieron
miles de millones en subvenciones? Yo se lo diré: NADA. ¿Cuántas mascarillas y
EPI han donado los sindicatos de clase o las ONG que se divierten traficando
con personas por el Mediterráneo? Yo se lo diré: NADA. ¿Y todos esos del "No a la guerra" y del "Nunca màis? Yo se lo diré: NADA. Sí,
como nada están aportando esas cadenas de TV vendidas al socialcomunismo y que
también siguen culpando a los recortes precedentes; muchos de ellos no asumen
que proceden del socialismo que gastaba millones y millones en juergas, drogas
y prostíbulos. Miren a la Andalucía socialista de la defenestrada “sultana”: Aún
hay más de 3.000M€ que la Administración socialista no ha logrado justificar.
Está claro
que "la miseria seca el alma y
los ojos además", acostumbraba a decir Rosalía de Castro. Menos
mal que en la comunidad de Madrid – la más afectada de España-- se construyeron 11 hospitales
durante el gobierno de Esperanza Aguirre. Por cierto, siempre con la oposición
del PSOE.
Esto es lo
más parecido a una conjura diabólica del Gobierno.
Jesús Salamanca
Alonso