. Presidente de la Junta de Castilla y
León:
Desde junio de 2010, la Junta de Castilla y
León viene efectuando fuertes recortes como consecuencia de la política de
ajustes y otros de tipo presupuestario, derechos laborales y sociales, dado el descontrol
emanado del Gobierno central de la nación y la normativa que obliga a la propia
comunidad autónoma.
Como analista político quiero resaltar que
hacía décadas que la profesión docente no se sentía tan menospreciada, al igual
que hacía tiempo que los centros docentes no encontraban tantos problemas
organizativos, ante los citados recortes, los ajustes de plantillas, la
congelación de la oferta de empleo público, las amplias listas de espera en
determinados centros y la ineficaz ‘invasión’ de algunos servicios periféricos,
donde desde el área de inspección educativa se generan absurdos problemas en
vez de resolverlos, asesorar al profesorado o trabajar con un mínimo de ética y
dignidad, además de la seriedad necesaria.
Mi QUEJA se sustenta en que se está
recortando de los lugares y partidas inadecuados, mientras se despilfarra en
muchos otros sectores, donde se encuentran instalados altos cargos o simples
afiliados de su partido que, dicho sea de paso, pasan más tiempo en la
cafetería que trabajando.
SÍ PROCEDE la inmediata supresión de la Dirección
General de Política Educativa, dentro de la Consejería de Educación, ante la
ineficacia advertida en estos primeros meses de funcionamiento, además de que
las competencias actuales pueden ser perfectamente asumidas por otro
departamento, rebajando considerable y eficazmente los costes con respecto a
los actuales, así como la viabilidad. De igual modo PROCEDE suprimir numerosos
Servicios dentro de la Consejería de Educación, además de la figura del
Procurador del Común y toda de cohorte de funcionarios. Igualmente PROCEDE la
supresión del actual Consejo Escolar de Castilla y León, dada la inutilidad
demostrada desde su creación. Y son solo algunos ejemplos, Juan Vicente, pero
sabes que hay más, muchos más, incluso de inutilidad igual o mayor.
Finalmente, PROCEDEN recortes del número de
unidades en la excesiva flota de coches oficiales de la Junta de Castilla y
León (ver amplio informe del diario El Mundo) y en la supresión de
desplazamientos innecesarios, como es el hecho de que los conductores acudan al
domicilio de directores generales y otros altos cargos para trasladarlos al
trabajo, cuando ese traslado –según los predicamentos del señor Presidente-
debe hacerse por cuenta propia del interesado, incurriendo en una clara
malversación de fondos públicos cuando los medios de la comunidad se utilizan
en beneficio propio. Lo prometió el presidente pero pronto lo ha olvidado. En
Castilla y León empieza a pasar lo que en Castilla La Mancha.
Seguro que se tendrá en cuenta las aludidas
aportaciones, aprovecho la ocasión para enviarle un cordial saludo, si bien soy
consciente de que muchos de sus funcionarios
amenazan a quienes hacen propuestas serias que les obligan a trabajar,
como es el caso de la jefa de servicio de la dirección general de
Infraestructuras que, hace unos meses, denuncié ante el gabinete de Presidencia por
las malas artes demostradas, el desprecio demostrado hacia la ciudadanía, sus
vulgares amenazas encubiertas y el reiterado e incomprensible afán de
protagonismo.