Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Elecciones Municipales   ·   Quintana Roo   ·   Donald Trump   ·   Poesía   ·   Escritores   ·   Periodismo   ·   Lectores   ·   Automóviles   ·   Andrés Manuel López Obrador   ·   Tecnología



Químicos Ilustres - Dmitri Mendeléyev


Inicio > Química
15/03/2020


369 Visitas



Vivimos tiempos convulsos y peligrosos. El mundo necesita ciencia, mucha, y necesitamos científicos. Permítanme que comience una serie de biografías recordando a algunos de los más importantes de la Historia por orden cronológico, aunque para comenzar haremos una excepción en eso, para hablar del gran Dmitri Mendeléyev. 


El gran Dmitri Mendeléyev nació un 8 de febrero de 1834 en un lugar bastante frío, en Tobolsk, capital histórica de Siberia, que pertenecía por entonces al Imperio Ruso de los Romanov. 

Sus padres, Iván Pávlovich Mendeléyev y María Dmítrievna Mendeléyeva tuvieron a bien convertirlo en el menor de 17 hermanos. Vivían de la fábrica de cristal heredada del abuelo materno, regentada por su madre al quedar su padre ciego al año de nacer el bueno de Dmitri.

Era la joya de la familia. Cuando la fábrica ardió por accidente, su madre decidió invertir el dinero que les quedaba en la educación de Dmitri y se mudaron a Moscú tras el bachillerato de éste, para que pudiera estudiar en la universidad moscovita. Sin embargo, el hecho de ser de fuera de la capital le cerró las puertas de la institución, lo que los obligó a emigrar de nuevo a San Petersburgo para estudiar en el Instituto Pedagógico, gracias a la beca concedida por un amigo de su difunto padre.

No fue fácil, su madre y hermana murieron al año siguiente de llegar a La Joya del Báltico, y a él le dieron dos años de vida por culpa de la tuberculosis…pero sobrevivió, y con 23 años comenzó a dar clases en su universidad.

Viajó a distintos congresos donde conoció a figuras como Kirchhoff y Bunsen, y sobre todo Stanislao Cannizzaro, cuyas ideas sobre el peso de los elementos le dejaron impresionado.

Hacia 1860 inició un trabajo apasionante: escribió las propiedades de los elementos químicos conocidos en fichas y al ordenarlas comprobó que 60 aparecían en fila y la mayor parte de los elementos se ordenaban de manera ascendente conforme a su masa atómica relativa. Así, los elementos con mismas propiedades químicas se ordenaban en grupos verticales.

Si bien existían trabajos previos, su trabajo era de una dimensión incomparable, ya que permite observar un patrón en las propiedades de los elementos y permite intuir la existencia de elementos por descubrirse en base a ello (en su época se conocían 69 elementos, la IUPAC admitió 118 elementos en 2016, 92 naturales y 26 obtenidos en laboratorio a partir de los anteriores).

Nacía la primera imagen otorgada a todo químico cuando entra por la puerta de la facultad: LA TABLA PERIÓDICA DE LOS ELEMENTOS, presentada a la Academia de Ciencias de Rusia en 1869.

Fue uno de los prohombres de su tiempo, la descripción de Hombre del Renacimiento aplicada a los grandes maestros italianos del siglo XV podría aplicarse perfectamente a él. Asesor del ministro de Hacienda ruso, escritos sobre economía y problemas sociales…Trabajó en campos tan diversos como la agricultura, ganadería y la industria del petróleo, aprovechando para ello su estancia en EEUU en 1876 poniendo en práctica los conocimientos adquiridos allí en las extracciones del Cáucaso.

Era un adicto al trabajo, el cual desarrollaba siempre refunfuñando, sobre lo que decía le permitía mantenerse cuerdo y no desarrollar úlceras de estómago. Hombre barbado hasta el extremo, cuentan las malas lenguas que se afeitaba una vez al año, inventó el hipsterismo antes que existieran los propios hípsters. También le pegaba al cigarrito, pero eso no era novedad, ni de la época ni del país. 

Nunca tuvo el reconocimiento debido en Rusia, a pesar de todo ¿Por qué? La Rusia de los Zares, inmovilista y arcaica. A pesar de crecer en la fe ortodoxa por ascendencia materna, su madre lo animó a buscar la verdad científica, y esas ideas liberales le perjudicaron, tanto que no pudo conseguir uno de sus sueños: ser presidente de la Academia Imperial de Ciencias de Rusia. Era un defensor del proteccionismo y el desarrollo de las industrias nacionales.

Tampoco obtuvo el Premio Nobel a pesar de ser una de las mentes más brillantes de la historia. En 1906, el Comité Nobel de Química postuló a la Academia Sueca de Ciencias a Mendeléyev como candidato. Rara vez dicha institución desoye al Comité, pero esta vez lo hizo…por culpa del químico sueco Svante Arrhenius, galardonado años antes y cuyo premio fue muy criticado por el bueno de Dmitri. El sueco tenía mucha influencia en sus colegas de la academia y provocó que una de las mentes más brillantes jamás conocida fuera premiada con el galardón más importante concedido por el ser humano.



Murió al año siguiente en San Petersburgo, una fría mañana de febrero de 1907, donde continúa morando para la Eternidad en el cementerio Vólkovo. 





Etiquetas:   Química   ·   Biografía   ·   Rusia

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
21513 publicaciones
5227 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora