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Dicen que la puntualidad es la
cortesía de los príncipes, pero sean príncipes o socialistas está claro que por
respeto a las ciudadanía el presidente debió ser puntual o al menos justificar
su retraso. Ya ha demostrado en innumerables ocasiones que no es muy amigo de
la cortesía y debe sufrir un problema patológico de impuntualidad, porque a lo
largo del desarrollo de esta crisis su especialidad ha sido llegar tarde o lo
que es mucho peor, no estar.
El ciudadano Sánchez desapareció
14 días y el pasado lunes volvió o lo arrastraron, vaya uno a saber, para que
diera la cara ante la opinión pública. Asistió a una reunión de la comisión de
seguimiento de la crisis y soltó un discurso de compromiso. El jueves, volvió a
dar una rueda de prensa en la que dijo prácticamente lo mismo que el lunes y el
viernes anuncia urbi et orbi que va a convocar al Consejo de Ministros para que
aprueben la declaración del Estado de Alarma durante quince días. Así que si no
somos demasiado pesimistas, podemos estimar que el Estado de Alarma se pondrá
en marcha de manera efectiva el próximo lunes.
No parece que Sánchez domine el
manejo de los tiempos, porque lo de hoy podría haberlo hecho el pasado lunes,
para que el martes el Consejo de Ministros aprobara la declaración del Estado
de Alarma, pero no fue así, tres comparecencias y todavía tenemos que esperar a
que las decisiones cristalicen y se puedan aplicar. Una semana perdida miserablemente,
en un momento en el que cada minuto es crucial.
Vivimos tiempos de urgencias, no
exagero, las noticias son verdaderamente desoladoras y contradicen frontalmente
el discurso del socialista. Esta mañana Ignacio Aguado portavoz del grupo
parlamentario de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid, lanzaba un mensaje
desesperado en los Desayunos de la 1, decía que “necesitamos urgentemente
material de protección para los sanitarios”. Y continuaba “Estamos en una
situación de emergencia y necesitamos que ese material llegue a la Comunidad de
Madrid".
Frente a la parsimonia del
gobierno social-comunista la urgencia terrible que impone la realidad. Me
parece gravísimo, resulta que la sanidad pública de Madrid, una de las zonas de
alto riesgo en España, está falta de medios. Cabría preguntarse dónde está esa
fabulosa cooperación gobierno Pedro Sánchez-Consejerías autonómicas de Sanidad
de la que presume, porque si Aguado pide ayuda en TV1 es porque la situación se
acerca al colapso y los de Moncloa no les han hecho ni puñetero caso.
Hoy por hoy la expansión de la
epidemia sigue sin control. Un estudio de la Escuela de Higiene y Medicina
Tropical de Londres indica que las medidas aplicadas en España en las dos
últimas semanas han demostrado ser inútiles para frenar al coronavirus. Hoy por hoy Estados Unidos y España serían
los dos países en los que el virus se está extendiendo más rápidamente. De
acuerdo con el modelo matemático que emplea la citada escuela, la evolución de
la epidemia depende del llamado número reproductivo R, siendo R el número de
personas que infecta cada enfermo. Cómo cada uno de nuestros enfermos contagia
a tres individuos sanos el número reproductivo que nos corresponde es el 3 y
para que la epidemia remita y se extinga deberíamos conseguir que R estuviera
por debajo de 1.
No hace falta ser uno de esos
“expertos” tras los que esconde su responsabilidad el gobierno para ver que
estamos muy lejos de conseguir un resultado así, en realidad creo que estamos
peleando para que el R3, no llegue a valores superiores.
El gobierno de Sánchez ya ha sido
advertido que tiene ocho días para evitar el aislamiento internacional de
España, situación que dejaría lista de papeles a nuestra industria turística.
Tiene ese plazo para conseguir frenar la expansión de la epidemia, cuestión que
me parece imposible, porque lo cierto es que los datos que maneja nuestro
gobierno advierten que muy probablemente España llegará a la misma situación en
la que Italia declaró a todo el país en cuarentena. En su comparecencia Sánchez
ha reconocido que espera 10.000 infectados para la semana que viene, lo ha
soltado de pasada, pero lo ha dicho.
Los que prefieren el consuelo a
la verdad dirán que son exageraciones, pero si nos interesamos por saber, en
lugar de jugar a echar balones fuera, tal y como está haciendo la izquierda de
este país, encontramos un dato que creo deja las cosas muy claras, nada menos
que sesenta y dos países han impuesto ya restricciones de entrada a sus
respectivos territorios a los ciudadanos españoles. Desde fuera se nos percibe
como un peligro y eso no lo arreglan los "expertos" de Sánchez.
Los italianos se han quejado de
la falta de solidaridad de Europa, deberían reconocer que su actitud ante la
epidemia fue muy irresponsable y qué decir de la actitud de nuestro gobierno
que se ha empeñado desde el comienzo del problema en tranquilizar a la
ciudadanía, sin tomar las medidas que la urgencia de la situación exigía.
Europa está molesta con los
italianos y…con nosotros. Vamos a pagar la atroz imprudencia de que el gobierno
alentara y permitiera las marchas del 8M, en contra del criterio científico
expresado por expertos, que los de la CE también los tienen, de la agencia
europea que se ocupa de estos asuntos.
Un panorama desolador que
requiere la aplicación de medidas muy contundentes para evitar llegar a esta
situación pero cómo nos entretuvieron con sus discursos buenistas, aquí no va a
pasar nada, eso es como un catarro fuerte, los niños no se infectan, sólo se
mueren los viejos, aquí nos tienen esperando lo peor, sin que el Gobierno sea
capaz de darse prisa ni siquiera para proclamar el Estado de Alarma, porque da
la impresión que no saben lo que tienen que hacer.
Y si repasamos muy por encima la
situación económica, si todavía les quedan lágrimas vayan preparándolas. Pedro
Sánchez explicó que tenía un Plan de Choque para frenar las consecuencias
económicas y laborales que va a producir la epidemia en nuestro país. Por mucho
bombo que le hayan dado, la mayoría de las medidas se limitan a conceder
adelantos a CCAA y empresas para que sean ellas las que asuman el impacto de la
crisis. Lo dije ayer, el gobierno no tiene el dinero que va a hacer falta para
crear estímulos fiscales eficaces. Habló Sánchez de 18.000 millones de euros,
pero el 90% de esa cantidad debe ser reintegrada al Tesoro antes de fin de año.
Creo que alguien ha definido muy
bien la situación, que resulta gravísima para PYMES y autónomos, alguien decía
hoy en Facebook: Los funcionarios no irán trabajar y van a cobrar el 100%; los
autónomos no vamos a poder trabajar y vamos a pagar el 100%.
Eso va a ser así y si las cosas
siguen al ritmo cansino que marca el gobierno, vamos a enfrentarnos con
1.000.000 de parados, mientras Pedro Sánchez sigue buscando explicaciones
inexistentes para justificar su incapacidad para gobernar España y de paso
buscar a quien poder acusar de esta terrible situación.
Decía en el título que en una
pandemia, veinticuatro horas pueden ser una eternidad y resulta que este tipo
sin despeinarse, escondiendo su responsabilidad en la ciencia y los expertos,
ha conseguido que llevemos un mes de retraso en la lucha contra la pandemia.
De cárcel.