Edición   |  Quienes somos    Contáctanos    Regístrate    Cómo publicar en Reeditor
Últimas etiquetas:   Periodismo   ·   Lectores   ·   Escritores   ·   Reseña   ·   Libros   ·   Sociología   ·   Nuevas Tecnologías   ·   Redes Sociales   ·   Comportamiento Social   ·   Debate


9 seguidores

La Diáspora


Inicio > Ciudadanía
07/10/2011

1101 Visitas



La diáspora


Según el diccionario español, diáspora es la dispersión de un pueblo por varios lugares del mundo, en especial la comunidad judía.Los hebreos dirigidos por Moisés se marcharon de Egipto en el siglo XIII a.C. y se asentaron en las Tierras de Canaán, hoy Palestina actual, lugar en donde estaban asentados los filisteos. Los enfrentamientos empezaron enseguida y los hebreos se unieron en un reino monárquico, inicialmente bajo el poder de Seúl, luego de David y finalmente de Salomón, 931 a.C, hasta su muerte, para luego dividirse en dos reinos uno al norte con capital en Samaria y otro Judá , al sur con capital en Jerusalén.La primera diáspora se remonta al año 722 a.C. cuando las diez tribus del reino del norte fueron deportadas a Asiria, donde acabaron por ser asimiladas.Durante la dominación romana de Palestina la incomprensión de los romanos hacia el exclusivismo judío desembocó en dos sangrientas rebeliones que fueron aplastadas sin piedad por los romanos. La primera, en el año 70 d.C, vió la destrucción del Templo de Jerusalén a manos de Tito y cómo medio millón de hebreos morían en esta guerra y 100.000 eran reducidos a la esclavitud. Los supervivientes que abandonaron Palestina fueron a engrosar las comunidades de la diáspora. Según la Enciclopedia católica el antagonismo fuertemente enraizado entre los judíos y los griegos hizo que el amalgamiento de ambas razas fuese imposible. Aunque algunos de los Seléucidas y Tolomeos, como Nicator y Antíoco Magno, fueron favorables para los judíos, hubo fricción constante entre Siria y Egipto. El pillaje ocasional y las masacres fueron el resultado inevitable, por lo que en una ocasión los griegos en Seleuco y Siria masacraron a unos 50,000 judíos. En otra ocasión los judíos asesinaron a los habitantes griegos de Salamis, en Chipre, y fueron en consecuencia expulsados de la isla. En Alejandría se juzgó necesario confinar a los judíos a un ghetto. El Imperio Romano, por el contrario, estuvo en términos generales bien dispuesto hacia los judíos de la diáspora, quienes tuvieron en todos los territorios el derecho de residencia y no podían ser echados. Las dos excepciones fueron la expulsión de los judíos de Roma bajo Tiberio y bajo Claudio (Hechos de los Apóstoles 18, 2), pero ambas fueron de corta duración. Su culto fue declarado una religión lícita. Todas las comunidades tenían su sinagoga, proseuchai o sabbateia, que funcionaban también como librerías y lugares de asamblea. La más famosa fue la de Antioquia. También tenían sus cementerios; en Roma, como los cristianos, sepultaban a sus muertos en catacumbas. Tenían el permiso para observar libremente sus ordenanzas religiosas, como el sabbath (descanso sabático), sus festivales y sus leyes de ayuno.Se les permitió poseer una sola sinagoga en cada ciudad, se les obligó a usar indumentaria distintiva para distinguirlos (en este caso, se trató de un gorro amarillo), se les prohibió emprender cualquier actividad comercial, sólo se les permitía emplear el latín para hablar, en ningún caso podían contratar cristianos, no podían ser asistidos por médicos cristianos y no podían ser llamados “señor” ni siquiera por los pordioseros, entre otras órdenes. El ghetto fue instalado en la orilla derecha del Tíber, frecuentemente anegado y, por ello, extremadamente insalubre. A lo largo de años y siglos posteriores la persecución no hace sino empeorar: los judíos son atacados en varios lugares de Francia a causa de la destrucción del Santo Sepulcro de Jerusalén por parte de los musulmanes; en 1012, en Roma, son considerados culpables de un huracán que asoló a la ciudad y en 1081 son obligados a pagar impuestos aún más altos para mantener a la Iglesia.

Hoy somos conscientes de construir el puente necesario entre ambas confesiones, y no permitir nunca que se olvide en la Iglesia entera la cuestión de la unidad. El ecumenismo ve objetivamente las grandes dificultades que se oponen a la unificación de los cristianos.

Beatriz Valerio



Etiquetas:
Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario











Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
15349 publicaciones
4044 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora