Mercader de pipa y guantede auténtico fiel talante,siendo originario de Ihuatzioempezó a vagar despacio.Esteban, de apodo “El Gato”,pintoresco su retratovendedor de sopladores¡recordémoslo, señores!En Pátzcuaro, en la rotonda,con Tata Vasco hacía rondade saco gris el misterio,finalmente, un hombre serio.De barba, bigote blanco,en su lucidez muy francoque portaba su sombrero,ser agreste leal sincero.Con Gertrudis se llevaba,él siempre la saludabaentre jardines y pradosfue viandante sin reparos.Personaje de leyendarecorrió la legua, senda,con esas botas minerasduras suelas camineras.Tuve gusto en conocerlome admiraba el solo verlo,nos llamaba la atenciónrecémosle su oración.Autor: Lic. Gonzalo Ramos ArandaCiudad de México a 13 de febrero del 2016Reg. SEP Indautor No. (en trámite)