El pensamiento crítico y la Terapia Ocupacional



El pensamiento crítico nos puede permitir estudiar el desempeño del terapeuta ocupacional en nuestro contexto venezolano haciéndose un recorrido teórico sobre algunos aspectos de esta disciplina, considerando como influye los pensamientos hegemónicos dejados  del colonialismo y de la colonidad, analizando los procesos de desciudadanización de las personas que necesitan la intervención de estos profesionales.

 


     Ahora bien, la rehabilitación de las personas  con discapacidad permanente o temporal  comenzó a ser llevada a muchas regiones del país después de la construcción de las Salas de Rehabilitación Integral, pero no hay que olvidar que en años anteriores ese servicio lo recibían muy pocas personas, ya que solo existían los Servicios de Medicina Física y Rehabilitación en los grandes hospitales que en su mayoría se encontraban en las capitales de los estados, quiere decir que muchas personas con discapacidad en comunidades aledañas a los hospitales no recibían esta asistencia o tenían que buscar los servicios privados de los fisioterapeutas o terapeutas ocupacionales.

     Siguiendo este orden de ideas, el problema planteado no se daba por falta de políticas gubernamentales sino por el poder que tiene el capitalismo en los servicios de salud, en este caso considero que se mantiene el colonialismo,  siendo este el “proceso y los aparatos de dominio político y militar que se despliegan para garantizar la explotación del trabajo y las riquezas de las colonias en beneficio del colonizador” (Restrepo y Rojas, 2010. p. 15), es decir, en muchos lugares existen centros privados para la atención de las personas con discapacidad que el dueño o el médico contrata terapeutas y por cada paciente atendido solo le reconoce al profesional entre un 25 o 30% de honorarios, dándose una explotación al trabajador, peor aún no tienen la protección social que establece nuestra legislación.

     Es importante puntualizar la situación de la privatización de los servicios de rehabilitación es algo que viene ocurriendo desde hace muchos años, por lo tanto “…la historia debe ser un instrumento indispensable de análisis y reflexión…” (Renán, 2012, p.1) de este problema, porque estas especialidades son relativamente joven en nuestro país, la formación de nuestros profesionales comenzó a partir de los años 60, época que estaba en pleno contexto el nuevo del proceso democrático por un lado, por el otro el empoderamiento brutal del capitalismo de nuestro país, puedo decir que estos profesionales los formaron para ser explotados y para ver al paciente como una mercancía que genera muchas ganancias.

     Este capitalismo trajo como consecuencia que antes de este proceso revolucionario venezolano la salud estaba prácticamente mercantilizada en las políticas públicas no era prioridad la atención de las personas con discapacidad puedo apoyar que “el capitalismo en lugar de contribuir a solucionar los problemas de la humanidad los tiende a agravar con su lógica mercantil basada en el lucro y el crecimiento ilimitado, es necesario volverse a plantear una propuesta que vaya más allá del capital” (Renán, 2012, p.2).

     Para el análisis de esta situación el pensamiento radical permite que se puedan decir las realidades vividas por las personas con discapacidad antes y ahora porque en estos momentos con la crisis de nuestro país estamos involucionando por la falta de ingreso de muchas familias venezolanas estas personas no están asistiendo a los servicios o salas de rehabilitación, pero otras les convienen contratar a los profesionales para que atiendan a su familiar en casa ya que minimizan los gastos que implican el traslado al hospital, sala o inclusive a una clínica, esto “implica la adopción de un punto de vista” (Renán, 2012, p.2) del que analiza el problema.

     La población más desciudadanizada es la de los padres y madres de los niños y niñas con discapacidad psicosocial (espectro autista, asperger, entre otros), ya que la atención en las instituciones públicas se centra en una vez semanal, quincenal o mensual, esto conlleva a buscar los servicios privados en especial el de terapia ocupacional, en el que “nuestro quehacer tomamos en cuenta la salud física, la salud mental, la participación e inclusión social, y la importancia de las ocupaciones en el desarrollo de la especie humana y en la vida de cada individuo” (Forn de Zita, 2013, p, 16), desde este principio implica que este proceso de intervención logra que los niños y las niñas se incluyan plenamente en la sociedad, por esta razón los padres y madres buscan este servicio privado que les brindan atención diaria o interdiaria.

     Sin embargo, desde un pensamiento abierto los terapeutas ocupacionales “estamos conscientes de la necesidad de promover la igualdad de oportunidades para todas las personas, a través de intervenciones dirigidas al medio social” (Forn de Zita, 2013, p, 16), pero estamos sometidos a la aberración del capitalismo que en la actualidad los sueldos o salarios de la administración pública no nos garantizan el sustento personal y de nuestras familias, trayendo como consecuencia en muchos profesionales la falta de ética profesional, brindan mala atención o sensibilizan a los padres y/o madres que lleven a sus hijas o hijos a la consulta privada particular, consultorios o clínicas.

     Para finalizar, puedo concluir que toda esta situación ocurre por la hegemonía del pensamiento que tenemos los profesionales en especial los terapeutas ocupacionales de no entender que el Estado nos formó para darle repuesta al pueblo venezolano, sin olvidar que hay una gran responsabilidad de los entes gubernamentales de buscar soluciones para garantizarnos nuestra calidad de vida. Lo más importante comenzar a buscar estrategias que beneficien a las personas con discapacidad en especial a los niños y a las niñas que están en situación de pobreza que no tienen acceso a los procesos de rehabilitación.

Referencias Bibliográficas

 

Fron de Zita, C. (2013) Terapia Ocupacional y Rehabilitación Psiquiátrica. Caracas. Venezuela. Universidad Central de Venezuela. Ediciones de la Biblioteca.  

Renán V, 50 (2012) Elogio del pensamiento crítico. Argentina. Herramientas Nº 50.

Restrepo, E. y  Roja, A. (2010)  Infexión decolonial: fuentes, conceptos y cuestionamientos. Cauca, Colombia. Editorial Universidad del Cauca

Msc. Chary Ortiz C.I. 6.867.369[1]

[1] Maestrante de la Maestría de Salud Colectiva, Instituto de Altos Estudios “Dr. Arnoldo Gabaldon”ribe aquí tu artículo


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El pensamiento crítico y la Terapia Ocupacional


El pensamiento crítico nos puede permitir estudiar el desempeño del terapeuta ocupacional en nuestro contexto venezolano haciéndose un recorrido teórico sobre algunos aspectos de esta disciplina, considerando como influye los pensamientos hegemónicos dejados  del colonialismo y de la colonidad, analizando los procesos de desciudadanización de las personas que necesitan la intervención de estos profesionales.

 


     Ahora bien, la rehabilitación de las personas  con discapacidad permanente o temporal  comenzó a ser llevada a muchas regiones del país después de la construcción de las Salas de Rehabilitación Integral, pero no hay que olvidar que en años anteriores ese servicio lo recibían muy pocas personas, ya que solo existían los Servicios de Medicina Física y Rehabilitación en los grandes hospitales que en su mayoría se encontraban en las capitales de los estados, quiere decir que muchas personas con discapacidad en comunidades aledañas a los hospitales no recibían esta asistencia o tenían que buscar los servicios privados de los fisioterapeutas o terapeutas ocupacionales.

     Siguiendo este orden de ideas, el problema planteado no se daba por falta de políticas gubernamentales sino por el poder que tiene el capitalismo en los servicios de salud, en este caso considero que se mantiene el colonialismo,  siendo este el “proceso y los aparatos de dominio político y militar que se despliegan para garantizar la explotación del trabajo y las riquezas de las colonias en beneficio del colonizador” (Restrepo y Rojas, 2010. p. 15), es decir, en muchos lugares existen centros privados para la atención de las personas con discapacidad que el dueño o el médico contrata terapeutas y por cada paciente atendido solo le reconoce al profesional entre un 25 o 30% de honorarios, dándose una explotación al trabajador, peor aún no tienen la protección social que establece nuestra legislación.

     Es importante puntualizar la situación de la privatización de los servicios de rehabilitación es algo que viene ocurriendo desde hace muchos años, por lo tanto “…la historia debe ser un instrumento indispensable de análisis y reflexión…” (Renán, 2012, p.1) de este problema, porque estas especialidades son relativamente joven en nuestro país, la formación de nuestros profesionales comenzó a partir de los años 60, época que estaba en pleno contexto el nuevo del proceso democrático por un lado, por el otro el empoderamiento brutal del capitalismo de nuestro país, puedo decir que estos profesionales los formaron para ser explotados y para ver al paciente como una mercancía que genera muchas ganancias.

     Este capitalismo trajo como consecuencia que antes de este proceso revolucionario venezolano la salud estaba prácticamente mercantilizada en las políticas públicas no era prioridad la atención de las personas con discapacidad puedo apoyar que “el capitalismo en lugar de contribuir a solucionar los problemas de la humanidad los tiende a agravar con su lógica mercantil basada en el lucro y el crecimiento ilimitado, es necesario volverse a plantear una propuesta que vaya más allá del capital” (Renán, 2012, p.2).

     Para el análisis de esta situación el pensamiento radical permite que se puedan decir las realidades vividas por las personas con discapacidad antes y ahora porque en estos momentos con la crisis de nuestro país estamos involucionando por la falta de ingreso de muchas familias venezolanas estas personas no están asistiendo a los servicios o salas de rehabilitación, pero otras les convienen contratar a los profesionales para que atiendan a su familiar en casa ya que minimizan los gastos que implican el traslado al hospital, sala o inclusive a una clínica, esto “implica la adopción de un punto de vista” (Renán, 2012, p.2) del que analiza el problema.

     La población más desciudadanizada es la de los padres y madres de los niños y niñas con discapacidad psicosocial (espectro autista, asperger, entre otros), ya que la atención en las instituciones públicas se centra en una vez semanal, quincenal o mensual, esto conlleva a buscar los servicios privados en especial el de terapia ocupacional, en el que “nuestro quehacer tomamos en cuenta la salud física, la salud mental, la participación e inclusión social, y la importancia de las ocupaciones en el desarrollo de la especie humana y en la vida de cada individuo” (Forn de Zita, 2013, p, 16), desde este principio implica que este proceso de intervención logra que los niños y las niñas se incluyan plenamente en la sociedad, por esta razón los padres y madres buscan este servicio privado que les brindan atención diaria o interdiaria.

     Sin embargo, desde un pensamiento abierto los terapeutas ocupacionales “estamos conscientes de la necesidad de promover la igualdad de oportunidades para todas las personas, a través de intervenciones dirigidas al medio social” (Forn de Zita, 2013, p, 16), pero estamos sometidos a la aberración del capitalismo que en la actualidad los sueldos o salarios de la administración pública no nos garantizan el sustento personal y de nuestras familias, trayendo como consecuencia en muchos profesionales la falta de ética profesional, brindan mala atención o sensibilizan a los padres y/o madres que lleven a sus hijas o hijos a la consulta privada particular, consultorios o clínicas.

     Para finalizar, puedo concluir que toda esta situación ocurre por la hegemonía del pensamiento que tenemos los profesionales en especial los terapeutas ocupacionales de no entender que el Estado nos formó para darle repuesta al pueblo venezolano, sin olvidar que hay una gran responsabilidad de los entes gubernamentales de buscar soluciones para garantizarnos nuestra calidad de vida. Lo más importante comenzar a buscar estrategias que beneficien a las personas con discapacidad en especial a los niños y a las niñas que están en situación de pobreza que no tienen acceso a los procesos de rehabilitación.

Referencias Bibliográficas

 

Fron de Zita, C. (2013) Terapia Ocupacional y Rehabilitación Psiquiátrica. Caracas. Venezuela. Universidad Central de Venezuela. Ediciones de la Biblioteca.  

Renán V, 50 (2012) Elogio del pensamiento crítico. Argentina. Herramientas Nº 50.

Restrepo, E. y  Roja, A. (2010)  Infexión decolonial: fuentes, conceptos y cuestionamientos. Cauca, Colombia. Editorial Universidad del Cauca

Msc. Chary Ortiz C.I. 6.867.369[1]

[1] Maestrante de la Maestría de Salud Colectiva, Instituto de Altos Estudios “Dr. Arnoldo Gabaldon”ribe aquí tu artículo



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