Se jubila satisfechopor el bien máximo que ha hechoforjando seres humanosestudiosos, nobles, sanos. Tras sus lentos pasos lerdosquedan atrás los recuerdosen las paredes del aula,del conocimiento jaula. La escuela su fiel colegiovio enseñar al hombre regio,tenaz, ferviente lector,como ninguno instructor. Orientador pertinazpresto se brindó de mássin envidias, sin recelos,curtidísimo en desvelos. Guardián de la rectitud,de la mejor actitud,las que tiene un Profesor,un Maestro, un soñador. Pero, que al fin concretizaen el pizarrón con tizapreparando a sus alumnospara que sigan los rumbos. Del camino bien trazado,del éxito asaz logrado,ya que contuvo capazla ignorancia harto falaz. Sin saber de los plantonesni de huelgas, pues, sus donessolo transitan la marchade la educación sin mancha. La incultura se reparacon libros, mágica vara,bello el arte de ilustrarletras, ciencia, cultivar. Fue docente siempre seriojoya real del Magisterioejemplar, comprometido,su vocación ha cumplido. Hoy, se va con el orgullo,los ¡vivas! fuerte barullode gentiles escolaresque le pondrán sus altares. Se retira satisfechoporque se entregó, de hecho,al tan leal apostoladodejando todo de lado. Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 24 de enero del 2019Dedicado al insigne Sr. Profesor, Don Arturo Vara BelloRegistro SEP Indautor No. (en trámite)