En Castilla y León los centros públicos de enseñanza han comenzado a funcionar sin que se hayan cubierto, en la mayoría de los casos, las bajas ni las necesidades más imprescindibles de profesorado para la enseñanza obligatoria. No entramos a valorar, de momento, lo que sucede en los niveles no obligatorios o en otras variantes del sistema educativo como la educación de personas adultas. Tenemos todo un curso para hacerlo.




