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Graznan y andan, andan y graznan, con su meneo que es natural. Se contonean muy suavecito, van pa’ delante, de lado a lado. Llevan, contentos, un lindo ritmo, los hace bellos en ese andar. Caminan mucho, les da flojera y ya no quieren moverse más. En la laguna, descansan, nadan, beben el agua, sus plumas mojan. Y, por instinto, suben al cielo, con sol, con luna, llegan a Dios. Pero, . . . el destino los vuelve al mundo, regresan siempre al mismo lugar. Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda México, D. F., a 04 de mayo del 2006 Dedicado al Sr. Lic. Javier Patiño Rendón Reg. SEP Indautor No. 03-2007-082112003600-14