la Pitia, entonces, les respondió que con sus propias fuerzas no podrían vengarse, así que les aconsejó que remitieran la cuestión “al lugar en el que abundan las palabras”1.
la Pitia, entonces, les respondió que con sus propias fuerzas no podrían vengarse, así que les aconsejó que remitieran la cuestión “al lugar en el que abundan las palabras”1.
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