El trafico de sustancias o “Narco” como es popularmente conocido en México, constituye uno de los fenómenos mas preocupantes en la actualidad, no solo por su potencial de violencia sino por su progresiva integración a la dinámica cotidiana de las comunidades. Esta “narco-normalización” es posible debido a la ambigüedad del fenómeno y su constante exposición mediática, las inconsistencias en la valoración sociocultural de personajes y eventos (héroes/villanos) y la colusión evidente entre autoridades gubernamentales y carteles de la droga, no solo en países productores y de trasiego (Colombia, México) sino también en países consumidores (Estados Unidos). Así, mientras en las ultimas dos décadas gobiernos y sociedades han luchado por entender, explicar y erradicar el fenómeno del Narco, este, al contrario, ha tornado mas sutil, mas dinámico y sofisticado de lo esperado, de forma tal que sus efectos apenas comienzan a entenderse.




