Lunares


.

 

Todos éllos son redondos

de sentimientos muy hondos,

son pintitas, cual joyel,

pintaditas con pincel.

 

Como oscuro moscatel

que le adornan bien la piel,

andan cerca de sus labios,

me dan ganas de besarlos.

 

Coquetos en la mejilla,

situados en la barbilla,

son reflejos de la luna

en mujer como ninguna.

 

Aquel pegado a los ojos

es dueño de mis antojos,

el de arriba de la ceja

el corazón lo festeja.

 

Son de un influjo benigno,

signos de su rostro digno,

el misterio los envuelve,

ni la magia los disuelve.

 

Sus embrujos son tan castos,

¡lindo enigma de esos astros!;

yo, quisiera interpretar,

fantasear, poder soñar.

 

Profetizar, por su forma,

la señal que los conforma,

ver en éllos el futuro

para hacerles un conjuro.

 

Augurar feliz destino,

que un hechizo sea su sino,

adivinar buena suerte,

ojalá que mi alma acierte.

 

Y, si es en vano el intento,

no hay encono, me contento,

lunares son . . . esas pecas

que, si las tienes, no pecas.

 

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda

México, D. F., a 11 de enero del 2013

Reg. SEP Indautor No. 03-2012-030612580800-14

Foto: Laneya Grace

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