Un claro desprecio a la ciudadanía

Hace tiempo que Herrera Campo sabía que su Gobierno estaba muy alejado de la ciudadanía y de sus necesidades. Por eso ha insistido ante los nuevos consejeros en esa necesidad. Son muchas las pruebas con las que se puede constatar que la ciudadanía iba por un  camino y el Gobierno de Castilla y León por otro diametralmente opuesto. Echen una ojeada a la despoblación, las ayudas a la dependencia, la pérdida de puestos de trabajo, el cierre de empresas, la falta de infraestructuras para la reconversión, el exceso de cargos sin sentido y sin cometidos,... De repente, alguien con dos dedos de frente, y con un soplo de sensatez como Pilar del Olmo, consejera de Hacienda, ha dicho que es "el momento oportuno para que todo cambie".

 

. Por eso ha insistido ante los nuevos consejeros en esa necesidad. Son muchas las pruebas con las que se puede constatar que la ciudadanía iba por un  camino y el Gobierno de Castilla y León por otro diametralmente opuesto. Echen una ojeada a la despoblación, las ayudas a la dependencia, la pérdida de puestos de trabajo, el cierre de empresas, la falta de infraestructuras para la reconversión, el exceso de cargos sin sentido y sin cometidos,... De repente, alguien con dos dedos de frente, y con un soplo de sensatez como Pilar del Olmo, consejera de Hacienda, ha dicho que es "el momento oportuno para que todo cambie".
No es que sea el momento oportuno sino que hay que hacer los deberes que el Gobierno de Herrera no ha hecho en las dos legislaturas anteriores. Recordemos cómo María Jesús Ruiz y 'su tropa' no daban una pero se mantenían en el 'machito' del provecho propio; es muy conocido cómo cada vez que un ciudadano solicitaba algo, recibía un rapapolvo por parte de sus funcionarios, verdaderos descontrolados. A bote pronto podemos recordar cómo un centro educativo solicitó que una empresa recogiera los cartuchos de tóner para reciclar y el director recibió un fax donde casi se le exigía que pidiera disculpas por dar trabajo a la Consejería de Medio Ambiente.

El caso es que quien resolvió lo del reciclaje fue la Delegación de Gobierno de Castilla y León, quien siempre está al quite de las barbaridades que cometen algunos funcionarios 'atrincherados' de Juan Vicente Herrera. Se pueden contar los desprecios del Gobierno de Herrera por cientos. Poco a poco así lo haremos. Doy fe. Decía Julio César que "mientras me quede algo por hacer, no habré hecho nada". Hay ejemplos contra la ciudadanía que ponen los pelos de punta; por eso Herrera se ha desprendido de una rémora como es la ex consejera de Medio Ambiente pero aún debe desprenderse de todo su equipo. Por cierto, con la recogida de pilas tampoco querían saber nada y era el Ayuntamiento de la ciudad (Valladolid) quien le sacaba los pies de las alforjas.

Los nuevos consejeros han quedado muy bien con eso de dedicar "esfuerzo y trabajo" a su cometido. ¿Es que los anteriores no lo hicieron? También se plantean estar "atentos a las necesidades del ciudadano". No sé si se confunde cara con espalda o es que se tiene mucho de ambas partes corporales. No me extraña que en ese afán de tener cara y espalda, Tomás Villanueva ofrezca "diálogo y consenso" a los agentes sociales. El consejero de Economía no se ha enterado que cuanto afecte al sindicalismo vertical y unificado no interesa a la ciudadanía, porque sus intereses son opuestos a los de la sociedad y, particularmente, a los de los trabajadores. Sorprende que un hombre de tanta experiencia pierda el tiempo con frases hechas y locuciones trasnochadas.

Parece que la consigna es clara por parte de Juan Vicente pero no tardará en disolverse como un azucarillo. Es lo que ha pasado en otras ocasiones, de ahí que no haya confianza en sus palabras. Y por si fuera poco, en las Cortes de Castilla y León ya empieza a hacer novillos el líder del PSOE, más preocupado por estar cerca de Rubalcaba que de defender esta tierra. ¿Se acuerdan de los falsos paracaidistas? Pues aquí tienen un caso. Y como en la oposición de las Cortes no hay control de ningún tipo, además de una clara desorientación inicial por parte de PSOECyL, UPL y el representante comunista, pues no se les antoja otra cosa que pedir el aumento del número de comisiones. El caso es cobrar más por asistir. ¡Esos sí que son perro-flautas de la política! Tenemos la suerte de que esa ‘tropa’ no ocupa el poder, de momento. También lo iremos desgranando porque…. ¡hay mucha tela que cortar!

Jesús Salamanca Alonso

UNETE



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