. Por eso ha insistido ante los nuevos
consejeros en esa necesidad. Son muchas las pruebas con las que se puede
constatar que la ciudadanía iba por un camino y el Gobierno de Castilla y
León por otro diametralmente opuesto. Echen una ojeada a la despoblación, las
ayudas a la dependencia, la pérdida de puestos de trabajo, el cierre de
empresas, la falta de infraestructuras para la reconversión, el exceso de
cargos sin sentido y sin cometidos,... De repente, alguien con dos dedos de
frente, y con un soplo de sensatez como Pilar del Olmo, consejera de Hacienda,
ha dicho que es "el momento oportuno para que todo cambie".
No
es que sea el momento oportuno sino que hay que hacer los deberes que el
Gobierno de Herrera no ha hecho en las dos legislaturas anteriores. Recordemos
cómo María Jesús Ruiz y 'su tropa' no daban una pero se mantenían en el
'machito' del provecho propio; es muy conocido cómo cada vez que un ciudadano
solicitaba algo, recibía un rapapolvo por parte de sus funcionarios, verdaderos
descontrolados. A bote pronto podemos recordar cómo un centro educativo
solicitó que una empresa recogiera los cartuchos de tóner para reciclar y el
director recibió un fax donde casi se le exigía que pidiera disculpas por dar
trabajo a la Consejería de Medio Ambiente.
El
caso es que quien resolvió lo del reciclaje fue la Delegación de Gobierno de
Castilla y León, quien siempre está al quite de las barbaridades que cometen
algunos funcionarios 'atrincherados' de Juan Vicente Herrera. Se pueden contar
los desprecios del Gobierno de Herrera por cientos. Poco a poco así lo haremos.
Doy fe. Decía Julio César que "mientras me quede algo por hacer, no habré
hecho nada". Hay ejemplos contra la ciudadanía que ponen los pelos de
punta; por eso Herrera se ha desprendido de una rémora como es la ex consejera
de Medio Ambiente pero aún debe desprenderse de todo su equipo. Por cierto, con
la recogida de pilas tampoco querían saber nada y era el Ayuntamiento de la
ciudad (Valladolid) quien le sacaba los pies de las alforjas.
Los
nuevos consejeros han quedado muy bien con eso de dedicar "esfuerzo y
trabajo" a su cometido. ¿Es que los anteriores no lo hicieron? También se
plantean estar "atentos a las necesidades del ciudadano". No sé si se
confunde cara con espalda o es que se tiene mucho de ambas partes corporales.
No me extraña que en ese afán de tener cara y espalda, Tomás Villanueva ofrezca
"diálogo y consenso" a los agentes sociales. El consejero de Economía
no se ha enterado que cuanto afecte al sindicalismo vertical y unificado no
interesa a la ciudadanía, porque sus intereses son opuestos a los de la
sociedad y, particularmente, a los de los trabajadores. Sorprende que un hombre
de tanta experiencia pierda el tiempo con frases hechas y locuciones
trasnochadas.
Parece
que la consigna es clara por parte de Juan Vicente pero no tardará en
disolverse como un azucarillo. Es lo que ha pasado en otras ocasiones, de ahí
que no haya confianza en sus palabras. Y por si fuera poco, en las Cortes de
Castilla y León ya empieza a hacer novillos el líder del PSOE, más preocupado por
estar cerca de Rubalcaba que de defender esta tierra. ¿Se acuerdan de los
falsos paracaidistas? Pues aquí tienen un caso. Y como en la oposición de las
Cortes no hay control de ningún tipo, además de una clara desorientación
inicial por parte de PSOECyL, UPL y el representante comunista, pues no se les
antoja otra cosa que pedir el aumento del número de comisiones. El caso es
cobrar más por asistir. ¡Esos sí que son perro-flautas de la política! Tenemos
la suerte de que esa ‘tropa’ no ocupa el poder, de momento. También lo iremos
desgranando porque…. ¡hay mucha tela que cortar!
Jesús Salamanca Alonso