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Las obras y la elección del paró nacional colombiano 21 de noviembre de 2019


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18/11/2019

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JEREMIAS Cap. 23 Vers. 29 / JOEL Cap. 2 Vers. 12 al 32 / HECHOS Cap. 2 Vers. 16 al 21


Busquemos nosotros como hombres la elección de la intimidad con Dios en lo secreto, para comprobar su voluntad, y recibir sus promesas en público.







Este texto trata de confirmar las obras que se pueden llegar a manifestar y tener oído, para oír; no en cuanto al hecho de velar por nuestros derechos, para que no lleguen a ser vulnerados en el proceso este 21 de noviembre de 2019, mediante el plan de desarrollo que está en proceso en nuestro país. Sino de la manera o en los actos que usaremos para reclamar o cuidar de ellos mismos, y el deber de participar como ciudadanos y como hijos del Dios Viviente. Si realmente ay temor de Dios de parte de nosotros, por amor de su nombre mediante su Santo Hijo Jesús, involucrando todas las partes en este proceso. A quien tendremos que dar cuenta cada uno de nosotros en este cuerpo sea bueno o sea malo, en el tribunal de Cristo. Se nos instruye en a nosotros como hombres en (1 Pedro 2:13 al 14: Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior, ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen el bien).

Es pues hacer lo recto y manifestar de una manera pacífica nuestro derecho constitucional, como nos ha invitado él señor Presidente de nuestra nación, sea que lo hayamos elegido o no elegido. Está en estos momentos en ese lugar, ya que todas las autoridades son establecidas por El  Dios Viviente; Cristo, Poder y Sabiduría de Dios, y aun las que son directas por su Gracia y Favor, a fin de que ninguno de nosotros nos jactemos en su presencia, como lo dice en la Sagrada Escritura en partes de las buenas nuevas mediante sus siervos apóstoles inspirados por El Espíritu de Dios.

Considerémonos los unos a los otros en no ejercer violencia, ni caos en estas marchas y elijamos el papel que queremos obrar, contra la parcialidad de hacer distinciones de malos pensamientos, y que sea manifiesto en el día de la apertura de este paro nacional. Es de reflexionar nosotros como hombres esta palabra donde nos habla de justicia donde dice: (Santiago 1: 19 al 20: Por esto mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios). 

Ciertamente El Reino de Nuestro Creador del Cielo y la Tierra, mediante el amor hacia su Santo Hijo Jesús, nos invita a nosotros como hombres a la paciencia, porque su Reino Eterno es Centro de Equidad, dando a cada uno de nosotros la obra de nuestras manos, según nuestra capacidad que poseamos y el Crecimiento que viene de parte de Dios, concedida por su misericordia y favor, que cada uno de nosotros lo elijamos y lo reconozcamos en nuestros caminos; siendo algunos expertos según las oportunidades dadas en alguna ciencia humana u ocupación que se encuentren, ya que todo conocimiento o arte viene de parte del Dios Viviente, de modo que es nuestra vocación usarla en la ciencia del bien o del mal, sin olvidar lo que se nos dice a nosotros como hombres donde se declara en (Efesios 6:8: Sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre).

Así pues estando en la situación como estado laico, por razón de los principios de Nuestro Señor Jesucristo, como se menciona algunos de estos pasajes bíblicos, supera toda condición, definición, concepto que nosotros como hombres queramos darle. Pero por encima de todo ello es de recordar y elegir, cómo lo dice la Santa Escritura en las buenas nuevas, del Señor es la Tierra y su Plenitud. 

Y para concluir se declara en (Hebreos 4:12 al 13: Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Y no hay cosa creada que no sea manifestada en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta). 

Ya sea que seamos dependientes, como independientes y a su vez interdependientes, nuestras vidas y la razón de ser de cada organización o entidad en el mundo: esto nos lleva a conocer, reconocer y adoptar la  lealtad y fidelidad hacia los principios de nuestro libertador y salvador Jesucristo. Como nos recuerda en el término de comprender, anunciado en la (I Estrofa) de nuestro Himno Nacional que dice así: “Ceso la horrible noche, la libertad sublime, derrama las auroras, de su invencible luz. La humanidad entera, que entre cadenas gime, comprende las palabras, del que murió en la Cruz”. Es la única Sangre que nos limpia de todo mal y liberta. Y permaneciendo nosotros en su amor en justicia como él nos demanda que obremos en la búsqueda continua de su Voluntad Divina; que acoge hasta el término secular, ya que a veces usamos este termino como excusa, de que él no está en control de todo, para no confesarlo delante de los hombres lo que él desea para nosotros la humanidad.

 Es de participar activamente cuando tengamos la oportunidad en este caso en el desarrollo de nuestro entorno como sociedad, y como nos instruye la declaración de (Colosenses 4:6: Sea vuestra palabra con gracia, sazonada con sal, para que sepáis como debéis responder a cada uno). Y así mismo nos instruye declarando como debemos de andar en (2 Corintios 6:14: Porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?).

Así pues invitándonos a la exhortación, por medio de las palabras de Nuestro Señor Jesucristo, sabiendo nuestra vocación y así procurar diligentemente reconocer  la elección que queramos nosotros conocer, reconocer y adoptar, no siendo nosotros olvidadizos de sus palabras que son eternas, y que a su vez declaradas y recordadas por medio de sus siervos apóstoles en la Sagrada Escritura de las buenas nuevas por medio de su Santo Espíritu. Y cuando la promesa venga,  y nos da la instrucción de como buscarlo en el libro JOEL en el pasaje antes mencionado, en la parte superior del encabezado de este texto. Dice Nuestro Señor Jesús en (San Juan 16: 8 al 11: Convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado por cuanto no creen en mí, de justicia, por cuanto voy al Padre, y no lo veremos más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado).

Participemos solícitamente, como algunos nos motivan, por todos los medios de comunicación según nuestra vocación, pero sabiendo nuestra elección para hacer el bien en Cristo Jesús, y no prestarnos para obrar en violencia, y truhanerías como se evidencia históricamente, y actualmente en algunas partes del mundo. Se nos instruye a nosotros como hombres en (1 Corintios 10:23: Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica).

Vale la pena resaltar que la falta de respeto, históricamente hablando (Bajo la fuente de www. Elheraldo.co. en la opinión del señor Ricardo Plata Cepeda, recordando solamente una declaratoria que se decía en la constitución de 1886, que comenzaba diciendo “En nombre de Dios, fuente suprema de toda autoridad…”. Ahora sigue vigente otra declaratoria dentro de la constitución de 91).

 Pero ciertamente darle el lugar que le corresponde a Dios sobre todas las cosas es imperativo su confesión y sus palabras; así ya no lo esté suscritamente vigente como se decía en aquel tiempo. Considerando que para recibir de su protección tanto físicamente y como espiritualmente según su Voluntad Divina, Considerar dar gracias primero y reconocerlo en nuestros caminos: ya que él siendo el verbo hecho carne y el único camino, sea que vivamos o muramos el estará con nosotros, si permanecemos en sus palabras eternas. 

Y con el ánimo de ser creyente o no serlo, o ser siervos o seamos libres, la misma Sagradas Escrituras nos enseña en la buenas nuevas que no tenemos excusa,  y el considerar nosotros como hombres: sea que elijamos vivir por fe y no por vista, como también nos lo enseña la Sagrada Escritura en la buenas nuevas, mediante los discípulos y apóstoles de Jesucristo, inspirados por El Espíritu de Dios.

 Aclarándonos que él Señor Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre. Pero solo hay un nombre dado a los hombres, para que la mano del Soberano Señor y Dios Padre, se extienda por medio de la invocación del nombre de su Santo Hijo Jesús, para los que han tomado la decisión de adoptar; viviendo en integridad y confiadamente en él., si seguimos las pisadas de su Amado Hijo Jesús.

 Por razón de que nos reconciliaremos con Nuestro Padre Celestial. Con motivo de que  se nos enseña a nosotros como hombres acerca de su Amado Hijo Jesús diciendo en  (Colosenses 2:9: Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad) y en (1 Juan 5:20: Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna).

Así pues, nos aclaran a nosotros comprendiendo el siguiente pasaje en (1 Corintios 15:25 al 28, pero haciendo énfasis en el versículo 28 que dice: Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos). Y como lo dijo Nuestro Señor Jesucristo en (San Juan 17:3: Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado). Por razón de que para conocer y llegar al Padre Celestial, al único Dios verdadero, es de considerar lo que su Hijo Jesús nos enseña, reconciliándonos en (Juan 14:6: Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí). Digno es de ser alabado y adorado como nos lo enseña en (Salmos 2:12: Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; Pues se inflama de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en él confían).

Bendiciones en Cristo Jesús.





A ti Señor Jesús sea la Honra, la Gloria y el Poder por los siglos de los siglos. Amén.





Cordialmente.,

Un ciudadano Colombiano: Juan David Sánchez Cárdenas

C.C. 1.019.051.252 de Bogotá

Email: amoravivadocristovive@gmail.com





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Etiquetas:   Día Nacional   ·   Paro

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