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La discriminación de los Trastornos Mentales


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13/11/2019

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Es importante destacar el papel fundamental de la ciencia, psiquiatría, psicología y la medicina en la investigación multidisciplinar de los TM (trastornos mentales) con soporte científico, donde no hay una verdad absoluta, solo conocimientos de validez, porque la validez es temporal y contextual, estos grandes avances, han ocurrido transversalmente con la transformación y el desarrollo cultural, donde se ha dejado de lado muchas teorías sin soporte empírico y dogmas de la religión, y es que en la edad media a las personas con un TM se les trataba como poseídas por espíritus diabólicos, especialmente por la iglesia católica, que consideraba algunos síntomas y comportamientos atópicos relacionados con la brujería, por lo tanto el “tratamiento” pasaba por la tortura o la hoguera.


Por otro lado, en Europa del siglo XIX, se empezaron a crear los manicomios que parecían cárceles, en las cuales la tortura fue disfrazada de forma de curación, donde vivían en condiciones precarias y se les vulneraba toda clase de derecho humano, donde cada vez tomo más fuerza el concepto de “loco” ahora, durante la segunda guerra mundial gran cantidad de personas con trastorno mental fueron esterilizadas y ejecutadas en nombre de una supuesta pureza racial, y si les parece poco, a mediados del siglo XX, empezó a practicarse la lobotomía en personas con psicosis, el cual consistía en cercenarle un trozo del cerebro (la corteza prefrontal) a la persona, eso es un epitome de diferentes fuentes literarias a través de la historia de todas las aberraciones, discriminación, prejuicios que ha tenido que pasar los trastornos mentales.

Y todo lo anterior ¿para qué? En la actualidad seguimos con una fuerte aversión a los signos, síntomas, síndromes y diagnósticos de los trastornos metales, se nos hace más fácil decir y aceptar que tenemos una enfermedad física que una mental, decir que sufre de hipertensión, cáncer, diabetes o asma es menos repulsivo que decir sufro de un trastorno de la personalidad, maniaco depresivo, obsesivo compulsivo o ansiedad generalizada, aún está el estigma en la sociedad. Todo el avance científico que se ha desarrollado en los últimos años y el hecho de que los TM se puedan diagnosticar de acuerdo con una guía como lo es el DSM (manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) en sintonía con la CIE (clasificación internacional de enfermedades) da pauta para identificar el problema, realizar una valoración, evaluación, diagnóstico, intervención, tratamiento y seguimiento.

De manera que, para que un tratamiento pueda ser efectivo es menester realizar el respectivo diagnostico psicológico y aunque muchos se oponen a esto porque creen que se rotula a la persona o se encasillan al TM, es inevitable preguntarse ¿Qué sentirá un paciente cuando va al médico por alguna disfunción o molestia física y no le hayan nada? ¿Qué pasa cuando se diagnostica la enfermedad física y posterior a ello se le brinda un tratamiento? Entonces, en teoría una persona con un TM también debería diagnosticarse y brindarle un tratamiento acorde con el paciente, no sin demeritar lo que esa persona está viviendo, lo que está sintiendo, sin despersonalizarla y hacerle saber que es mucho más que su trastorno.

Siendo así, desde nuestra labor como profesionales de la salud mental, y como personas que en algún momento hemos experimentado algunos de estos síndromes de manera directa o indirecta, es indispensable que no desdibujemos la realidad de los trastornos mentales, ya que es inminente que la población está más propensa a desarrollar cualquier tipo de TM, y tenemos que buscar desde que enfoques y técnicas, podemos abordarlo o intervenirlo, por lo tanto, antes de negar que existen los TM, no olvidemos que muchas de esas enfermedades físicas subyacen o son efectos de la somatización de los TM, no obstante, contribuyamos a desarrollar técnicas y realizar psicoeducación que ayuden a que los pacientes se adhieran al tratamiento, con más promoción y prevención, para que las personas tengan una vida más saludable tanto física como mental.



Etiquetas:   Psicología   ·   Psiquiatría   ·   Psicoanálisis   ·   Trastorno de Personalidad   ·   Psicopatología   ·   Tratamiento Psicológico   ·   Psicoterapia

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