A cada rato ocurren hechos que confirman el estado deplorable en que se encuentra la infraestructura pública, y en especial la de carácter vial, aunque también la eléctrica, petrolera, siderúrgica o petroquímica.
A cada rato ocurren hechos que confirman el estado deplorable en que se encuentra la infraestructura pública, y en especial la de carácter vial, aunque también la eléctrica, petrolera, siderúrgica o petroquímica.
.